Elon Musk anuncia el chip AI5 de Tesla y promete un ciclo de diseño de 9 meses
Musk vaticina una avalancha de nuevos chips de Tesla en los próximos años
Elon Musk ha vuelto a agitar el debate tecnológico en Tesla tras asegurar en X que el diseño del nuevo ordenador de conducción autónoma de la marca, conocido como AI5, está “casi terminado”. Una afirmación llamativa si se tiene en cuenta que, hace apenas seis meses, el propio Musk había dado por finalizado ese mismo diseño. Entonces ¿Qué ha pasado realmente? Vamos a intentar dar algo de luz a la situación real de este nuevo chip AI5 de Tesla.
El chip AI5 —anteriormente denominado Hardware 5 o HW5— está llamado a ser el próximo gran salto en potencia de cálculo embarcada de Tesla, siguiendo la evolución que ya vimos del HW3 al actual HW4. Su desarrollo lleva tiempo bajo seguimiento, ya que será clave para las ambiciones de conducción autónoma total de la compañía.
El anuncio llegó en forma de mensaje de reclutamiento, donde Musk no solo habló del estado del AI5, sino que fue mucho más allá. Según el CEO, el desarrollo del AI6 ya está en una fase temprana y, posteriormente, llegarán AI7, AI8 y AI9, todos ellos con un objetivo tan ambicioso como polémico: un ciclo de diseño de solo nueve meses por generación. De cumplirse, supondría un ritmo sin precedentes en la industria de los semiconductores.
Estas declaraciones contrastan con informaciones previas que apuntaban a un retraso en la producción en masa del AI5 hasta mediados de 2027. En aquel momento, Musk reconoció que, aunque podrían existir prototipos antes, las varias centenas de miles de unidades necesarias para equipar vehículos no llegarían hasta esa fecha. Ahora, decir que el diseño está “casi listo” vuelve a sembrar dudas sobre si el chip ha superado realmente todas las fases críticas del proceso.
Conviene recordar que, una vez se congela el diseño de un chip, todavía queda un largo camino: tape-out, recepción de las primeras muestras, validaciones exhaustivas y pruebas de fiabilidad antes de autorizar la fabricación a gran escala. Si el AI5 aún no está en producción, cabe preguntarse si hubo problemas técnicos o si las comunicaciones previas fueron demasiado optimistas.
Las implicaciones para la gama futura de Tesla son claras. Si la producción en volumen del AI5 no arranca hasta 2027, todo apunta a que el Tesla Cybercab, previsto para 2026, llegará al mercado con el hardware actual AI4. Esto limitaría el salto tecnológico inicial del vehículo, pese a que Musk ha llegado a prometer que el AI5 será hasta diez veces más potente que el AI4, que ya supuso una mejora notable frente al HW3.
Por otra parte, también hemos conocido una excelente noticia para los propietarios de un Tesla con el Hardware 3, y es que la compañía ha logrado avances significativos para que incluso con un chip menos potente sea capaz de gestionar la conducción autónoma total, también conocida como FSD Supervised.
En cuanto a la fabricación, Tesla estaría colaborando con gigantes del sector como Samsung y TSMC, con la posibilidad de recurrir a procesos avanzados de 4 nm o incluso 3 nm, lo que situaría al AI5 entre los chips más punteros del sector de la automoción.
No obstante, lo más sorprendente sigue siendo la promesa de ciclos de diseño de nueve meses para futuras generaciones. En una industria donde incluso líderes como Apple trabajan con calendarios anuales planificados con años de antelación, la idea de rediseñar arquitecturas completas en menos de un año parece, como mínimo, extremadamente difícil de materializar. El tiempo dirá si Tesla puede convertir esta visión en realidad o si estamos ante otro ejemplo del habitual optimismo de Musk.

¿Elon Musk dice la verdad o miente de nuevo? Lo analizamos
A Elon Musk lo conocemos ya de sobra desde hace mucho tiempo, y somos conscientes de que las fechas que suele dar de los objetivos pecan de ser realmente optimistas, mucho más cortos de lo que finalmente son, aunque es cierto que prácticamente todo llega a cumplirse aunque fuera de timming.
En cuanto a los chips de Tesla, podríamos estar en la misma tesitura, Musk ha sido muy optimista, una estrategia que utiliza conscientemente para dos fines, por una parte presionar al equipo de desarrollo para que den absolutamente todo para cumplir con la fecha marcada y por otra parte crear hype o expectación.
Si que es cierto que la era de los chips y microprocesadores está en pleno auge, y es que a día de hoy encontramos chips en prácticamente todo y Tesla quiere ser también puntera en microprocesadores capaces de gestionar la IA y la conducción autónoma donde junto a Nvidia estoy seguro que se van a repartir el pastel.
EnlacePor ello marcarse tiempos de desarrollo de ciclos tan cortos, de apenas 9 meses, va a permitir a Tesla que siempre tenga unos chips realmente avances en los productos que lance en ese momento, ya sea en sus coches eléctricos, robotaxis o el robot humanoide Optimus entre otros.