Todos los coches importados a Estados Unidos tendrá un arancel del 25%
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que ejecutará este sobre coste a todo aquel coche que venga del extranjero
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la imposición de un arancel del 25% a todos los vehículos importados, medida que entrará en vigor el 2 de abril. Esta decisión afectará tanto a vehículos terminados enviados al país como a piezas de automóviles importadas para ensamblaje local.
Trump argumenta que estos aranceles impulsarán un "crecimiento tremendo" en la industria automotriz estadounidense, fomentando la inversión en fabricantes nacionales y generando más empleos. Desde la Oficina Oval, declaró: "Esto es muy emocionante", añadiendo: "Lo que vamos a hacer es un arancel del 25% para todos los coches que no se fabriquen en Estados Unidos".
En 2024, aproximadamente ocho millones de vehículos fueron importados a EE.UU., representando cerca de la mitad del total de ventas en el mercado. México será uno de los países más afectados por esta medida, ya que fabricantes como BMW, Ford, Nissan, Volkswagen y Toyota operan plantas allí. Otros principales exportadores a EE. UU. incluyen Canadá, Alemania, Japón y Corea del Sur.
Trump ha confirmado que estas nuevas leyes son "permanentes", descartando cualquier posibilidad de reversión. Sin embargo, enfatizó que "si construyes tu coche en Estados Unidos, no hay arancel".
Fabricantes como BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen ya cuentan con plantas en EE. UU. que producen modelos clave para el mercado local y otros mercados globales. Por ejemplo, la planta de BMW en Spartanburg, Carolina del Sur, ensambla los modelos X3, X4, X5, X6, X7 y XM. No obstante, se verán afectados por la importación del Serie 3 desde México para el mercado estadounidense.
Algunas empresas han anunciado inversiones recientes para expandir o abrir nuevas instalaciones en EE. UU., buscando diversificar la producción y evitar aranceles. El Grupo Hyundai Motor, por ejemplo, ha invertido más de 18.700 millones de euros para aumentar su producción en el país, incluyendo una nueva planta de fabricación de acero.
Esta noticia supone un duro golpe para fabricantes como Jaguar Land Rover, que ha experimentado un aumento en las ventas de Range Rover y Defender en los últimos años. Otros fabricantes que apuntan al mercado estadounidense sin fábricas en el país, como Cupra y Lotus, también se verán afectados.
Sin embargo, esta medida también podría impactar a fabricantes estadounidenses que actualmente producen vehículos o piezas en el extranjero. General Motors, por ejemplo, fabrica varios vehículos y componentes en Canadá, China y México, que luego importa a EE. UU., estando estos sujetos a los nuevos aranceles.
La Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Motores (SMMT) ha calificado el anuncio como "decepcionante". Mike Hawes, director ejecutivo del organismo comercial, instó a los representantes del Reino Unido y EE. UU. a "reunirse de inmediato y alcanzar un acuerdo que funcione para todos". Subrayó la relación productiva y duradera entre las industrias automotrices de ambos países y la necesidad de crear oportunidades que beneficien a consumidores y generen empleo y crecimiento a ambos lados del Atlántico.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, expresó su pesar por la decisión de EE. UU. de imponer aranceles a las exportaciones automotrices europeas. Afirmó que los aranceles son impuestos perjudiciales para empresas y consumidores tanto en EE. UU. como en la Unión Europea. Destacó que la industria automotriz es un motor de innovación, competitividad y empleo de alta calidad, con cadenas de suministro profundamente integradas en ambos lados del Atlántico. La UE continuará buscando soluciones negociadas, salvaguardando sus intereses económicos.
Este nuevo arancel es el último de una serie de medidas implementadas por el presidente Trump desde que asumió su segundo mandato, con el objetivo declarado de proteger a las empresas y fabricantes estadounidenses.