La NHTSA pide a Tesla más detalles de su servicio de robotaxi

Tesla Robotaxi Cybercab - presentación

El mes de junio será clave para Tesla, donde espera lanzar su servicio de robotaxi en Austin. Ahora la NHTSA pide más detalles

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU. (NHTSA) ha intensificado su escrutinio sobre Tesla, solicitando información detallada acerca de su próximo servicio de robotaxis en Austin, Texas, previsto para junio. La preocupación principal radica en la integración del sistema de conducción autónoma "Full Self-Driving" (FSD) en este servicio, especialmente considerando que el FSD está actualmente bajo investigación por posibles defectos de seguridad .

En una comunicación reciente, la NHTSA ha requerido a Tesla que aclare cómo el sistema FSD supervisado se implementará en los robotaxis y qué medidas se están tomando para garantizar la seguridad en condiciones de visibilidad reducida, como niebla, lluvia o deslumbramiento solar. La agencia también busca detalles sobre la supervisión en tiempo real de los vehículos, el uso de tecnologías de teleoperación y la arquitectura del sistema, incluidos sensores y subsistemas de cómputo .

Este requerimiento forma parte de una investigación más amplia iniciada en octubre de 2024, centrada en colisiones ocurridas bajo condiciones de visibilidad comprometida mientras el FSD estaba activo. Incidentes previos, como un accidente fatal en Arizona en 2023 y otro en Seattle en 2024, han aumentado las preocupaciones sobre la capacidad del sistema para manejar situaciones complejas sin intervención humana.

Tesla tiene hasta el 19 de junio para proporcionar las respuestas solicitadas. En caso de incumplimiento, la empresa podría enfrentar sanciones de hasta 27.874 dólares (aproximadamente 25.800 euros) por cada día de retraso y por cada infracción. Hasta el momento, Tesla no ha emitido comentarios públicos al respecto.

La NHTSA también ha recordado que, a pesar de las afirmaciones de Tesla sobre la autonomía de su sistema FSD, este aún requiere supervisión activa del conductor, y cualquier comunicación que sugiera lo contrario podría ser considerada engañosa.

Este desarrollo subraya la creciente atención regulatoria sobre las tecnologías de conducción autónoma y la necesidad de transparencia por parte de los fabricantes en cuanto a la seguridad y capacidades reales de sus sistemas.

Comentarios