El plan Auto+ se desbloquea: hasta 4.500 € y menos para los coches fabricados en China
Las condiciones del Plan Auto+ siguen pendientes de conocerse, pero ahora sabemos que los coches eléctricos fabricados fuera de Europa tendrán menos ayudas
El anunciado plan de ayudas al coche eléctrico del Gobierno empieza, por fin, a desbloquearse tras semanas de incertidumbre. El programa, que llevará el nombre de Auto+, fue adelantado en diciembre por el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y ahora encara su recta administrativa final tras el acuerdo alcanzado entre los ministerios de Economía e Industria.
Ambas carteras han confirmado que el nuevo esquema será elevado en breve a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE), un trámite imprescindible antes de su aprobación definitiva en Consejo de Ministros. Aunque no está garantizado que llegue a la próxima reunión, desde el Ejecutivo insisten en que su tramitación será inminente.
Respecto al Plan Auto+, cada vez se complica más y se hace mas difícil seguir todo lo relacionado con estas ayudas, por suerte tenemos una completa guía del Plan Auto+ con todas las novedades al respecto, para que te resulte mucho más fácil saber el estado actual.
Hasta 4.500 euros por coche y un enfoque más europeo
Aunque el Gobierno aún no ha detallado oficialmente el contenido del plan, fuentes del sector señalan que las ayudas alcanzarán un máximo de 4.500 euros por vehículo. A diferencia del antiguo Moves, el nuevo Auto+ buscará incentivar especialmente la compra de coches eléctricos considerados europeos, alineándose con las directrices de la Comisión Europea.
Eso sí, el Ejecutivo no pretende cerrar la puerta a los modelos fabricados en China, algo que había generado inquietud en la industria. El debate ahora está en definir qué criterios se utilizarán para determinar el carácter europeo de un vehículo, una cuestión nada sencilla en un sector tan globalizado. Lo que si sabemos o deducimos de las últimas noticias, es que los coches eléctricos fabricados en China tendrán una ayuda menor a los 4.500 euros que parece que será el máximo, aunque el importe lo desconocemos por ahora.
Adiós al modelo francés de emisiones
En los últimos meses se especuló con la posibilidad de adoptar el sistema francés de cálculo de emisiones, que tiene en cuenta no solo el uso del coche, sino también la huella de carbono de su fabricación y transporte. Finalmente, el Gobierno habría descartado esta opción y apostará por un método español, evitando así penalizar a modelos de marcas europeas fabricados fuera del continente.
Este punto es especialmente sensible para grupos como Volkswagen o Stellantis, que producen algunos de sus eléctricos en China y ya soportan los nuevos aranceles europeos.
El reto de las baterías y la cadena de suministro
Otro de los grandes interrogantes del Auto+ es si se tendrá en cuenta el origen de los componentes, especialmente de las baterías. Actualmente, gran parte de la producción mundial se concentra en China, aunque España aspira a convertirse en un actor relevante en este ámbito.
Entre los proyectos más destacados están la gigafactoría del grupo Volkswagen en Sagunto (Valencia), la planta impulsada por CATL junto a Stellantis en Zaragoza o las iniciativas de Inobat y Gotion en Valladolid. Sin embargo, todos ellos se encuentran todavía en distintas fases de desarrollo, lo que complica su impacto a corto plazo en el nuevo sistema de ayudas.
Un plan más ágil, pero quizá más complejo para el cliente
Desde el sector advierten de que el nuevo esquema podría resultar menos intuitivo para el comprador final. Con el Moves, la cuantía dependía básicamente del tipo de vehículo y del achatarramiento de un coche antiguo. Ahora, la procedencia del modelo y de sus componentes podría introducir más variables y confusión.
Lo que sí ha confirmado el Ejecutivo es que el Auto+ contará con 400 millones de euros para todo 2026, estará limitado a eléctricos e híbridos enchufables y será gestionado directamente por el Ministerio de Industria, sin pasar por las comunidades autónomas. Esta centralización ha sido bien recibida por los concesionarios, ya que el retraso en el cobro de las ayudas fue uno de los grandes problemas del Moves.
Aunque yo personalmente todavía no echaría las campanas al vuelo, y es que hasta que no veamos el pliego final y los primeros casos no sabremos con exactitud como será el proceso, cuanto tiempo tardarán en dar la ayuda (dicen que un mes máximo desde la compra del coche), y como se gestionará realmente.
Ventas contenidas por la incertidumbre
La falta de definición del plan ya está teniendo efectos visibles en el mercado. Aunque las matriculaciones de vehículos electrificados crecieron un 23,4% hasta el 26 de enero, este avance es inferior al registrado hace un año y se produce en un contexto de fuerte caída del mercado general.
En los concesionarios aseguran que gran parte de las ventas actuales proceden de pedidos cerrados en diciembre y que apenas se están generando nuevos encargos para febrero y marzo. El motivo es claro: muchos compradores prefieren esperar a conocer con exactitud la ayuda de la que podrán beneficiarse, pese a que el Gobierno haya prometido que el plan será retroactivo desde el 1 de enero.
Algunas marcas han optado por tomar la iniciativa. Leapmotor, firma china integrada en Stellantis, ha decidido adelantar 4.000 euros a sus clientes para eliminar la incertidumbre, una estrategia que, por ahora, no replicarán otras enseñas del grupo como Peugeot, Opel o Citroën.
Golpe adicional: adiós a la deducción en el IRPF
A este escenario se suma la desaparición de la deducción fiscal de hasta 3.000 euros en el IRPF por la compra de un coche eléctrico. La medida, que se había prorrogado para este año, ha decaído tras el rechazo en el Congreso del llamado decreto ómnibus, lo que supone un nuevo freno para la electrificación del parque móvil.
Aun así, todavía pienso que se está tiempo a que la desgravación del IRPF de un 15% en la compra de un coche eléctrico o instalación de un punto de carga se vuelva a aplicar, pero para eso tienen que pasar muchas cosas políticas que a veces son difíciles de entender y explicar.
El Plan Auto+ ya nace torcido y acabamos de empezar
El Auto+ llega tarde, y eso se nota. La transición al coche eléctrico necesita certidumbre, reglas claras y continuidad en el tiempo. Cada mes de dudas es un mes perdido para el mercado y para los objetivos de descarbonización. Centralizar la gestión y simplificar los trámites es un paso en la buena dirección, pero si el criterio europeo se convierte en un laberinto burocrático, el remedio puede ser peor que la enfermedad. El cliente necesita saber, hoy, cuánto le va a costar su coche mañana. Todo lo demás es ruido.
Sinceramente, el Plan Auto+ que fue anunciado en diciembre de 2025 prometía ser una buena solución para este 2026 en cuanto a ayudas a la compra de un coche eléctrico, pero nos acercamos a febrero y seguimos sin tener nada claro, al revés, cada vez hay mas complicaciones y personalmente meter una ecuación más a la fórmula del Plan Auto+ va a conseguir que los clientes se lien y no tengan claro cual va a ser la ayuda en la compra de un coche determinado, porque sí, quizás unos frikis como nosotros que sabemos cada detalle de cada coche sabemos si se fabrica en China o no, pero el 90% restante de la población no lo sabe ni le importa.
Esto provocará una gran desilusión cuando el cliente tenga en mente por ejemplo la ayuda de 4.500 euros y vea que en su coche favorito o elegido la ayuda final no sea esa porque el coche es fabricado en China, aunque la marca pueda ser europea o norte americana.
La verdad, no me está gustando nada el camino que está teniendo el Plan Auto+, unas ayudas que desde el 1 de enero deberían de haber estado ya claras y ejecutadas.