MG 4X: el nuevo SUV eléctrico desvela sus primeras prestaciones
El MG 4X ya ha dejado de ser un simple rumor para convertirse en uno de los próximos SUV eléctricos chinos a seguir de cerca. El nuevo modelo de MG ha aparecido en los registros de homologación en China. Aunque todavía faltan datos clave como la capacidad de la batería o su autonomía oficial, ya se conocen varias cifras importantes que permiten situarlo en el mercado.
La propuesta no es menor. MG quiere entrar de lleno en el segmento de los SUV eléctricos compactos de gran volumen. En ese terreno ya compiten rivales muy asentados como el BYD Atto 3. Y lo hará con un coche de 4,5 metros de largo, hasta 150 kW de potencia y una puesta en escena pensada también para los mercados internacionales.
MG 4X: así es el nuevo SUV eléctrico con el que la marca quiere ganar volumen
El MG 4X fue mostrado oficialmente en China el 10 de marzo de 2026 como el primer SUV de la familia MG4. Apenas unos días después, su paso por el proceso de homologación chino ha permitido conocer buena parte de sus especificaciones técnicas. Esto confirma que la marca está preparando un modelo con aspiraciones globales.
Por dimensiones, se encuadra en el corazón del segmento C-SUV eléctrico. Mide 4.500 mm de largo, 1.849 mm de ancho y 1.621 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.735 mm. Eso le coloca ligeramente por encima del BYD Atto 3 en longitud, con una diferencia de 45 mm. Este detalle puede traducirse en una mejor presencia exterior y, probablemente, en una cabina más aprovechable.

Un diseño continuista, pero adaptado al formato SUV
A nivel estético, el MG 4X sigue el lenguaje de diseño más reciente de la marca. El frontal adopta una superficie cerrada, propia de muchos eléctricos, combinada con una toma de aire inferior de gran tamaño. Los grupos ópticos quedan unidos visualmente mediante una tira LED. Mientras tanto, en la zaga apuesta por una firma luminosa única y un pequeño alerón de techo.
No hay grandes excentricidades en su planteamiento. MG ha preferido unas formas limpias, tiradores convencionales y una imagen claramente orientada a un uso urbano y familiar. Entre las opciones aparecen techo solar y varios diseños de llanta, aunque de serie o en homologación se ha visto con llantas de 18 pulgadas.
Dos niveles de potencia y batería LFP en las versiones registradas
Uno de los puntos más interesantes del MG 4X está en su oferta mecánica inicial. La variante de acceso recurre a un motor síncrono de imanes permanentes con 125 kW, equivalentes a 168 CV. En el escalón superior aparece una segunda opción con 150 kW, es decir, 201 CV. Esta cifra lo sitúa en una posición competitiva dentro de su categoría.
Según la documentación aparecida en China, el modelo utilizará baterías LFP en las unidades presentadas para su licencia de venta. Por ahora no ha trascendido ni la capacidad energética del pack ni la autonomía homologada. También se había informado previamente de la posibilidad de una batería de tipo “liquid-solid”, una tecnología que ya se había asociado al MG4 hatchback. Aunque de momento ese dato no queda reflejado en la ficha de homologación conocida.
Peso, enfoque y posicionamiento
El nuevo SUV eléctrico de MG declara un peso en vacío de entre 1.640 y 1.755 kg, dependiendo de la versión. Mientras tanto, la masa total homologada se mueve entre 2.076 y 2.191 kg. Sus ángulos de ataque y salida, de 18 y 24 grados respectivamente, dejan claro que no busca una imagen campera extrema. Más bien, busca un equilibrio entre estética SUV, facilidad de uso diaria y eficiencia.
A ello se suma un planteamiento tecnológico ambicioso. El modelo había sido adelantado como un coche con puesto de conducción desarrollado junto a Oppo y con funciones NOA, es decir, Navigate on Autopilot. Esto apunta a una experiencia digital más avanzada que la de muchos rivales generalistas.
Un rival directo para BYD y otros SUV eléctricos chinos
La clave del MG 4X no está solo en sus medidas o en sus motores, sino en dónde quiere competir. Todo apunta a que la marca pretende colocarlo como una alternativa global dentro del segmento de los SUV eléctricos compactos. Es el mismo segmento que ha impulsado modelos como el BYD Atto 3 en numerosos mercados.
MG tiene a su favor una red comercial más madura que muchas firmas chinas emergentes, especialmente en Europa, y una imagen de marca ya reconocible para el gran público. Si acompaña estas buenas cifras iniciales con un precio agresivo, una autonomía solvente y un equipamiento competitivo, el 4X puede convertirse en uno de sus lanzamientos más importantes de los próximos meses.
¿Se presentará en el Salón de Pekín 2026?
Aunque MG todavía no ha revelado todos los detalles del coche, la lógica invita a pensar que su puesta de largo completa podría producirse en el Auto China 2026, el gran salón de Pekín. Este evento se celebrará del 24 de abril al 3 de mayo de 2026.
Ese escaparate sería el lugar ideal para mostrar el interior definitivo, la estrategia comercial internacional y, sobre todo, los datos que aún faltan: batería, autonomía, tiempos de carga y mercados de lanzamiento. Si MG juega bien sus cartas, el 4X podría ser una de las novedades eléctricas más relevantes del año en el segmento SUV.
El MG 4X el primer SUV con batería semi-sólida
MG está entendiendo bastante bien hacia dónde va el mercado: SUV compacto, diseño limpio, tecnología visible y una gama mecánica suficiente para no disparar el precio. El MG 4X no parece querer revolucionar nada, pero precisamente ahí puede estar su mayor acierto. En Europa cada vez hay más conductores que no buscan el coche eléctrico más rompedor. Más bien buscan uno razonable, espacioso, con buena imagen y que no se vaya a cifras absurdas.
También me parece interesante que MG quiera apoyarse en un ecosistema tecnológico más desarrollado, con la colaboración de Oppo y asistentes de conducción más avanzados. El problema será el de siempre: el producto sobre el papel puede sonar muy bien. Sin embargo, en este tipo de coches todo depende del precio final, la autonomía real y la velocidad de carga. Si en esos tres apartados cumple, puede poner en apuros a más de un rival consolidado.