El Grupo Volkswagen también se ve obligado a para la producción de algunos modelos eléctricos
Golpe para Volkswagen y el mercado del vehículo eléctrico: recortes productivos ante la caída de demanda
Volkswagen se enfrenta a una situación crítica en su apuesta por los coches eléctricos. La demanda insuficiente ha forzado al grupo a detener temporalmente la producción en dos de sus plantas alemanas: Zwickau y Dresde. Estas paradas son parte de una estrategia para alinear la producción con la realidad del mercado.
En concreto, la planta de Dresde suspenderá operaciones durante una semana a mediados de octubre. La fábrica de Zwickau, donde se ensamblan modelos como el ID.3, ID.4, ID.5, Cupra Born y el Audi Q4 e-tron, permanecerá cerrada desde el 6 de octubre por siete días.
Además, VW aplicará ajustes en otras plantas:
- En Osnabrück, se recortará un día de trabajo cada semana.
- En Emden (donde se fabrican los modelos ID.4 e ID.7) también se sopesa la cancelación de turnos adicionales.
Un portavoz de Volkswagen justificó estas medidas declarando que se busca “adaptar el programa de producción a la situación del mercado”.
La situación es especialmente delicada para Zwickau y Dresde, fábricas dedicadas exclusivamente a vehículos eléctricos. La planta de Zwickau es notable dentro del grupo: casi uno de cada dos eléctricos matriculados por Volkswagen a nivel mundial salen de allí.
Este ajuste llega además en un momento en que las ventas globales de eléctricos e híbridos enchufables han crecido, pero con la tasa más moderada desde comienzos de año (15 % en agosto) y con predominio de los híbridos entre esas cifras. El CEO de VW, Oliver Blume, expresó que los fabricantes están viviendo “cambios masivos” y una “clara caída en la demanda de coches eléctricos a batería”.
Para hacer frente al desajuste, estas fábricas forman parte del plan de reestructuración acordado en 2024, el cual contempla recortar costes industriales y suprimir hasta 35.000 empleos antes de 2030. No obstante, los puestos de trabajo en Zwickau y Emden estarían protegidos por ese pacto. Mientras tanto, en la fábrica de Wolfsburgo, foco de los motores de combustión de VW, ya se planifican turnos adicionales para aprovechar la demanda de modelos térmicos.
También Stellantis sufre ajustes productivos en Europa
Volkswagen no está sola en este escenario: Stellantis también ha comunicado paros temporales en varias plantas europeas como respuesta a la menor demanda.
En España, las fábricas de Zaragoza y Madrid se verán afectadas: se anuncian paradas de siete y catorce días, respectivamente. La planta de Vigo suspenderá su actividad entre fines de octubre y comienzos de noviembre; en el Sistema 1 se detendrá la producción el 29 de octubre por la tarde y reanudará el 2 de noviembre, mientras que el Sistema 2 tendrá paradas entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre.
Otras fábricas afectadas incluyen Poissy en Francia (cierre entre 13 y 31 de octubre) y Pomigliano d’Arco (Italia), con paradas entre fines de septiembre y comienzos de octubre. También se mencionan ajustes en las plantas de Eisenach (Alemania) y Tychy (Polonia).
Según Stellantis, estas medidas se justifican como un intento de "reequilibrar la producción frente a la demanda real" y controlar los niveles de inventario en una coyuntura europea complicada.