Ford desmontó un Tesla Model 3 y la sorpresa fue mayúscula
El CEO de Ford habla sobre lo que se encontraron cuando desmontaron un Tesla Model 3 y ver como estaba fabricado
El despertar de China como potencia industrial ha llegado sorprendiendo a muchos fabricantes tradicionales. El mercado chino se ha erigido en líder de la transición hacia la movilidad eléctrica gracias a una oferta masiva y unos ciclos de desarrollo y producción extremadamente rápidos. Por ello, resultan muy difíciles de alcanzar por los fabricantes de fuera del país asiático.
Aun así, en el ámbito de los coches eléctricos, Tesla sigue siendo la referencia. Incluso para Ford Motor Company, el mayor fabricante automovilístico de los Estados Unidos. Según declaraciones de su consejero delegado, Jim Farley, Ford ha intentado “descifrar” los secretos de Tesla.
Dentro de la industria automotriz es habitual que unas marcas compren vehículos de la competencia para desmontarlos y analizar sus ventajas. Farley admitió que Ford llevó a cabo esa operación: adquirieron un Tesla Model 3 y lo desmantelaron, junto a algunos modelos eléctricos chinos, para compararlos con su propia propuesta – la división enfocada en eléctricos de Ford se llama “Model E”, creada en 2022.
En ese análisis, Farley confesó sentirse “muy humilde” al ver los resultados: por ejemplo, descubrieron que su Ford Mustang Mach‑E incorpora aproximadamente 1,6 km más de cableado que el Model 3 de Tesla. Este exceso de peso y complejidad afecta directamente a la eficiencia del vehículo y al coste de la batería.
Además, Farley ha sido muy explícito respecto a la amenaza que representan los fabricantes eléctricos chinos. Ha dicho que China “está completamente dominando” el mercado mundial de los vehículos eléctricos, gracias a su elevado volumen, políticas de apoyo gubernamental y costes competitivos.
Frente a esta situación, Ford reconoce que tiene que replantear su estrategia: su división de eléctricos (Model E) acumuló pérdidas superiores a los 5.000 millones de dólares en 2024.