Estas dos marcas chinas preocupan y mucho al CEO de Ford
Jim Farley, CEO de Ford, vigila muy de cerca a dos marcas chinas por considerarlas como una auténtica amenaza
El consejero delegado de Ford, Jim Farley, ha vuelto a alertar sobre el avance imparable de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos que están ganando presencia en Europa. En el Aspen Ideas Festival 2025, reafirmó su visión: BYD y Geely son hoy para Ford una “amenaza existencial”.
La advertencia desde Aspen
Durante el festival celebrado a finales de junio, Farley confesó que China produce aproximadamente el 70 % de todos los vehículos eléctricos del mundo, algo que calificó como “lo más humillante que he visto jamás”. Destacó que las marcas chinas ofrecen tecnología integrada en el vehículo superior a la occidental: gracias a compañías como Huawei y Xiaomi, los coches se vinculan sin emparejamientos, reflejando automáticamente tu vida digital. En su opinión, eso coloca a los fabricantes europeos y estadounidenses en clara desventaja.
¿Qué marcas inquietan a Ford?
Farley señaló de forma explícita a BYD y Geely como los principales rivales emergentes. Según él, estas empresas están ganando terreno gracias a una combinación letal: calidad elevada, costes reducidos y tecnología innovadora.
La amenaza no es nueva: Farley ya se había referido al crecimiento de empresas tecnológicas como Xiaomi, a las que ha llegado a calificar como una potencia con más presencia que muchas marcas automotrices tradicionales.
Experiencia directa en China
Durante 2024, Farley visitó China en siete ocasiones para analizar de primera mano a sus fabricantes EV. En una de esas visitas, quedó impactado por la rapidez de innovación: “Lo que realmente me quita el sueño es la velocidad a la que los chinos están innovando”.
Ford incluso llegó a desmontar un vehículo eléctrico de BYD. El CEO subrayó que las baterías LFP fabricadas internamente por BYD permiten eliminar costes adicionales sin sacrificar calidad.
La respuesta de Ford
Para contrarrestar la ofensiva china, Ford prepara una profunda transformación en su estrategia. A principios de julio de 2025, anunció una presentación para el 11 de agosto en Kentucky que califica como su “momento Model T”: un nuevo vehículo eléctrico asequible y una plataforma eficiente desarrollada por un equipo interno tipo skunk‑works, liderado por un ingeniero procedente de Tesla.
Este rediseño busca reducir costes, simplificar procesos y acelerar la producción, especialmente frente a modelos chinos competitivos. Se estima que la empresa invertirá alrededor de 1.300 millones de dólares en esta reorientación, como parte de una revisión más amplia de su negocio EV.
¿Por qué esta alarma?
Según el propio Farley, competir contra China no solo implica fabricar coches eléctricos, sino también desafiar su dominio en la cadena global de suministros, especialmente en baterías LFP o imanes de tierras raras. Esta influencia le otorga a China una ventaja significativa en costes y escalabilidad.
En su discurso puntualizó: “Estamos en una competición global con China, y no solo en vehículos eléctricos. Si perdemos esto, no tendremos un Ford en el futuro”