Tesla FSD en condiciones extremas: ¿Genio del volante o peligro sobre hielo?

Coche eléctrico Tesla en nieve, mostrando rendimiento en condiciones invernales extremas, movilidad sostenible y tecnología avanzada.
Coche eléctrico Tesla en nieve, mostrando rendimiento en condiciones invernales extremas, movilidad sostenible y tecnología avanzada.

¿Está el FSD de Tesla a la altura incluso en situaciones extremas como hielo y nieve? Un usuario lo pone a prueba y el resultado es sorprendente

Conducir sobre nieve o hielo es, incluso para los más experimentados, una de las situaciones más delicadas al volante. La pérdida de adherencia, la dificultad para trazar correctamente y la necesidad de anticiparse a cualquier maniobra hacen que incluso con cadenas, neumáticos de invierno o clavos, el margen de error sea mínimo. Sin embargo, surge la duda: ¿qué ocurre cuando quien se enfrenta a estas condiciones extremas no es una persona? En este caso, el reto es para un sistema de conducción autónoma.

Así se comporta el FSD de Tesla sobre carreteras completamente heladas

Algunos propietarios de Tesla ya han vivido esta experiencia de primera mano gracias al sistema Full Self-Driving (FSD), disponible actualmente en países como Estados Unidos, Canadá, México, Australia o Nueva Zelanda. Un ejemplo muy llamativo es el del youtuber Josh West. Él aprovechó una reciente tormenta de nieve en EE. UU. para poner a prueba el FSD en una carretera totalmente cubierta de hielo.

El reto no es menor: además de la falta de agarre, el sistema se enfrenta a un problema clave. Se trata de la imposibilidad de “ver” correctamente las líneas de la calzada, uno de los principales puntos de referencia para la conducción asistida y autónoma.

Versiones de FSD y hardware: una diferencia clave

En el vídeo se utiliza la versión 12.6.4 del FSD, basada en Hardware 3. En cambio, la iteración más reciente es la 14.2 con Hardware 4, que promete un comportamiento más natural, menos dudas en situaciones complejas y una gestión del tráfico mucho más fluida en cruces y rotondas. Además, todo ello es posible gracias a un ordenador de a bordo con mayor potencia de procesamiento y sensores más avanzados.

Y esa diferencia se nota. En los primeros minutos del test, el FSD es incapaz de alinearse correctamente en la carretera. El coche se desplaza lentamente hacia la derecha hasta salirse del asfalto y acabar en la cuneta. Posteriormente, al detectar que ha abandonado la vía, el sistema opta por detenerse por completo. Es una reacción conservadora pero lógica en este contexto.

El modo Plaid sorprende… para bien

Podría pensarse que un modo de conducción más suave sería el ideal para circular sobre hielo. Sin embargo, ocurre justo lo contrario. En los modelos Plaid, con una gestión específica de los 1.020 CV de potencia, el FSD muestra un comportamiento más estable que en modos como Chill o Sport.

En Plaid, el sistema es capaz de mantener velocidades cercanas a los 40 km/h, e incluso algo superiores si se ajusta el FSD a un perfil más “apresurado”. En la mayoría de situaciones, no pierde el control por falta de agarre, sino porque se desvía del asfalto al no identificar correctamente los límites de la carretera. Solo en casos puntuales el sistema se desconecta tras detectar sobreviraje al perder tracción en el eje trasero, por ejemplo al girar en un cruce.

En cambio, en modos de conducción más convencionales, el FSD apenas recorre unos metros antes de “rendirse” y devolver el control al conductor.

Europa en el horizonte… y con incógnitas

El objetivo de Elon Musk sigue siendo lograr la homologación del FSD en Europa. Tesla ya ha estado mostrando y probando el sistema en países como España, Francia, Alemania, Italia, Hungría, Croacia o Dinamarca. Por otra parte, según Musk, durante una aparición inesperada en el foro de Davos, esta aprobación podría llegar “en los próximos meses”. Recuerda que hace unos días te hablamos de que Tesla ya deja experimentar el FSD Supervisado en España, y las primeras personas que lo han probado nos han dicho que parece magia, es realmente sorprendente.

Si finalmente se concreta, todo apunta a que el desembarco europeo se haría directamente con Hardware 4. Esto abre una pregunta interesante: ¿cómo se comportará el FSD más avanzado sobre nieve y hielo en carreteras europeas?

Un cambio importante en el modelo de negocio

A todo esto se suma un giro relevante en la estrategia comercial del sistema. En Estados Unidos, a partir del 14 de febrero, el FSD pasará a ofrecerse exclusivamente bajo suscripción, con un precio inicial de 99 dólares al mes, unos 91 euros al cambio actual. Ahora bien, Musk ya ha advertido de que el coste irá aumentando a medida que el sistema gane capacidades y se acerque más a la conducción totalmente autónoma.

Mi opinión sobre el FSD Supervisado de Tesla

Este tipo de pruebas dejan claro que la conducción autónoma todavía tiene grandes retos por delante, especialmente en condiciones climáticas extremas. Que un sistema sea capaz de detenerse cuando “no lo ve claro” es una buena señal desde el punto de vista de la seguridad. No obstante, también evidencia que aún dependemos mucho del conductor humano en escenarios reales y cambiantes.

En esta prueba que hemos mostrado en el artículo hay que tener en cuenta algo muy importante, el hardware del vehículo. Podemos decir que no es el más reciente y actualmente ya hemos visto algunos Model Y nuevos con el Hardware 4.5. Esto puede ser un factor condicionante pero sobre todo la versión del software del FSD. Actualmente, van por la versión 14.4 mientras que la versión usada en la prueba es la 12.6.4. Y aquí sí que hay un salto muy importante de capacidades y funcionamiento.

Estoy convencido que Tesla no tendrá ningún problema de que usemos el FSD Supervisado (y en un futuro sin supervisión) en terrenos complejos y difíciles como puede ser la nieve y el hielo. Además, los resultados serán incluso mejores que la de un humano, ya que gestionará en todo momento la tracción, aceleración etc...

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