Tesla permite ahora pagar en los Superchargers con otras tarjetas de recarga
Tesla permite usar tarjetas de carga como método de pago en Europa, aunque con matices
Tesla ha dado un paso importante hacia la interoperabilidad y la flexibilidad en el ecosistema de la movilidad eléctrica europea. A partir de ahora, los conductores podrán registrar tarjetas de carga de terceros como método de pago dentro de la aplicación de Tesla para cargar en su red de Supercargadores.
Este movimiento marca una evolución significativa en la forma en que los usuarios acceden y abonan la recarga de sus vehículos eléctricos, especialmente en el ámbito corporativo y de flotas, aunque con ciertas limitaciones que conviene aclarar.
No se cargará directamente con la tarjeta, pero sí se puede pagar con ella
A pesar de que las tarjetas de carga no pueden utilizarse directamente en los postes de carga —es decir, no basta con acercar la tarjeta al cargador para iniciar una sesión, como ocurre con otras redes—, lo que Tesla ha hecho es permitir que estas tarjetas puedan añadirse como forma de pago dentro de la app oficial de la compañía.
Esto implica que, a efectos prácticos, el conductor sigue necesitando utilizar la aplicación para iniciar la carga (en el caso de vehículos no Tesla), o bien el proceso se inicia automáticamente al conectar el cable (en vehículos Tesla), pero el cargo económico no se imputará a una tarjeta de crédito o débito tradicional, sino que será facturado directamente a la tarjeta de carga registrada. Es una integración a nivel de facturación, no de autenticación en el punto de carga.
Más de 30 tarjetas disponibles desde el inicio, y más en camino
Tesla ha habilitado esta funcionalidad inicialmente con 34 tarjetas de carga compatibles, y ha anunciado que más de 40 proveedores adicionales se sumarán en las próximas semanas. Entre los servicios ya operativos se encuentran nombres muy conocidos en el ámbito corporativo, como DKV Mobility y UTA eCharge, ampliamente utilizados por flotas empresariales en países como Alemania.
También se han sumado a la lista otras soluciones como Chargemap, Avia Volt Suisse, el plan enercity EasyGo de Hannover y servicios asociados a fabricantes como Polestar Charge o Cadillac Charge, lo que da cuenta de la creciente colaboración entre Tesla y actores externos del ecosistema eléctrico.
¿Qué tarifa se aplica realmente? Un punto aún confuso
Uno de los aspectos más delicados —y aún no del todo aclarado por Tesla— es qué tarifa se aplicará exactamente cuando se utilice una tarjeta de carga como método de pago. La duda principal reside en si el coste por kWh corresponderá a:
- La tarifa habitual de Tesla para el Supercharger,
- El precio acordado para vehículos de terceros,
- O la tarifa de roaming establecida por el proveedor de la tarjeta de carga.
Tesla no ha emitido una comunicación oficial que despeje esta incógnita por completo, lo que podría dar lugar a variaciones significativas en el coste final de cada sesión, dependiendo del proveedor de servicios utilizado. Este aspecto será clave para flotas y usuarios profesionales, que suelen optimizar sus operaciones en base a costes predecibles y contratos cerrados.
Lo que sí ha sido confirmado es que los kilómetros gratuitos o créditos de carga que Tesla ofrece a ciertos usuarios no serán aplicables si se elige una tarjeta de carga como forma de pago. Es decir, cualquier sesión abonada con una de estas tarjetas no podrá beneficiarse de las promociones propias del ecosistema Tesla.
Una evolución del sistema ya probado con flotas
Aunque esta posibilidad puede parecer novedosa, lo cierto es que Tesla ya venía experimentando con este modelo desde finales de 2023. En aquel entonces, se permitió por primera vez la integración de tarjetas como DKV o Travelcard de Fleetcor, enfocadas principalmente a flotas profesionales. El éxito de ese piloto parece haber sido el punto de partida para la expansión actual, que ahora abarca a muchos más proveedores y países europeos.
Tesla quiere ser más que un fabricante: también un gestor de carga
Esta novedad no llega en solitario. Forma parte de una estrategia más amplia de Tesla para posicionarse como actor central en el mercado de la infraestructura de carga, más allá de sus propios vehículos. Hace apenas unos días, la compañía introdujo en Europa su nueva funcionalidad MultiPass, que permite a los usuarios cargar en estaciones de otros operadores utilizando su cuenta Tesla, una herramienta especialmente útil para empresas que buscan una solución unificada.
Además, Tesla ha comenzado a compartir información en tiempo real sobre la disponibilidad de sus Superchargers con Google Maps, lo que facilita enormemente la planificación de rutas eléctricas desde una plataforma que millones de conductores ya utilizan a diario.
Un paso importante hacia la interoperabilidad… pero aún con camino por recorrer
Esta nueva integración de tarjetas de carga en la app de Tesla representa un avance importante hacia la deseada interoperabilidad en el ecosistema eléctrico europeo. Facilita la gestión para conductores, flotas y empresas, ofreciendo mayor control sobre los costes y una experiencia más cercana a la de otros operadores del mercado.
Sin embargo, el hecho de que el proceso de carga siga dependiendo de la app, y no de la tarjeta física como en muchas redes públicas, puede seguir siendo un obstáculo para algunos usuarios. Especialmente para quienes no utilizan vehículos Tesla, que aún deben iniciar manualmente la sesión desde el teléfono.
Aun así, el movimiento envía un mensaje claro: Tesla no quiere limitarse a ser el mejor fabricante de vehículos eléctricos, sino convertirse en la columna vertebral de la carga eléctrica en Europa. Y este es un paso más hacia ese ambicioso objetivo.