Toyota se fija en un fabricante chino, y podría hacer una gran inversión
El gigante japonés Toyota podría unir fuerzas con otro fabricante chino en esta era eléctrica
El mercado de vehículos eléctricos en China está experimentando una transformación acelerada, dejando atrás a fabricantes tradicionales como Toyota, que ahora busca estrategias para adaptarse a este nuevo panorama.
Toyota, que durante años ha centrado su estrategia en vehículos híbridos y tecnologías de hidrógeno, se encuentra en una posición rezagada frente a la rápida electrificación del mercado automotriz chino. En 2024, los vehículos eléctricos e híbridos enchufables representaron aproximadamente el 50% de las ventas de turismos nuevos en China, una tendencia que se espera continúe en 2025. Para ponerse al día, Toyota ha lanzado modelos como el bZ3X, un SUV eléctrico que ha tenido una acogida notable, registrando 15.000 pedidos en su primer día de preventa y más de 10.000 entregas en pocas semanas.
En un movimiento estratégico para consolidar su presencia en el mercado chino de vehículos eléctricos, Toyota está evaluando la posibilidad de adquirir Neta Auto, una startup china especializada en vehículos eléctricos que actualmente enfrenta serias dificultades financieras. Según informes recientes, Neta ha acumulado pérdidas superiores a 18.000 millones de yuanes (aproximadamente 2.285 millones de euros) en los últimos tres años y adeuda a sus proveedores alrededor de 6.000 millones de yuanes (unos 749 millones de euros). La compañía ha detenido su producción y ha implementado despidos masivos para intentar mantenerse a flote.
A pesar de su situación crítica, Neta posee activos tecnológicos y una experiencia en el desarrollo de vehículos eléctricos que podrían ser valiosos para Toyota en su esfuerzo por acelerar su transición hacia la electrificación en China. La posible adquisición permitiría a Toyota aprovechar la infraestructura y el conocimiento de Neta para fortalecer su posición en el competitivo mercado chino de vehículos eléctricos.
No obstante, Toyota ha declinado comentar oficialmente sobre estas especulaciones, y no se ha confirmado si las negociaciones llegarán a concretarse. Mientras tanto, Neta continúa enfrentando una situación financiera precaria, con protestas de concesionarios exigiendo pagos pendientes y compensaciones por pérdidas operativas.
Este posible movimiento de Toyota refleja la creciente presión sobre los fabricantes de automóviles tradicionales para adaptarse rápidamente a la electrificación del mercado, especialmente en regiones como China, donde la adopción de vehículos eléctricos está superando las expectativas.