La primera demolición con maquinaria eléctrica ya es una realidad

Volvo maquinaria eléctrica

Erlangen marca un antes y un después con la primera deconstrucción 100% eléctrica

En la ciudad alemana de Erlangen se ha llevado a cabo un proyecto sin precedentes que está siendo señalado como un hito para el futuro de la construcción sostenible. Siemens, Volvo Construction Equipment, Volvo Trucks y la empresa especializada Metzner Recycling han unido fuerzas para ejecutar la primera deconstrucción a gran escala realizada íntegramente con maquinaria eléctrica, un paso decisivo hacia la transición ecológica en el sector.

Este innovador proyecto forma parte del Siemens Technology Campus, que contempla una inversión de 500 millones de euros para transformar el área en un referente de innovación tecnológica y sostenibilidad. Lejos de ser una demolición convencional, se trató de una deconstrucción planificada al detalle, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental y maximizar la reutilización de los materiales.

Una operación totalmente eléctrica

Durante las tareas de desmantelamiento se utilizaron únicamente equipos de batería de Volvo CE, cuidadosamente seleccionados según las necesidades de cada fase. Excavadoras compactas, manipuladores de materiales conectados a la red y otros equipos eléctricos trabajaron de forma coordinada tanto en el interior como en el exterior de los edificios. Para completar el proceso, también se emplearon camiones eléctricos de Volvo Trucks encargados del transporte de escombros, junto con trituradoras y plantas de cribado eléctricas que procesaron los materiales en el propio emplazamiento.

El área de intervención abarcó unos 25.000 metros cúbicos, correspondientes a tres edificios que fueron desmantelados pieza por pieza. Lo destacable es que toda la operación se desarrolló sin recurrir a combustibles fósiles, algo inédito hasta ahora en un proyecto de estas dimensiones. La electricidad empleada procedía de la red y contaba con certificación renovable, lo que garantizó un proceso de bajas emisiones de principio a fin.

Reciclaje y economía circular

Uno de los mayores logros de la iniciativa fue la gestión de residuos. Se procesaron alrededor de 12.800 toneladas de materiales de construcción y demolición, de los cuales un 96 % pudo ser reciclado y reintegrado como materia prima para futuros proyectos. Este nivel de recuperación es un ejemplo claro de cómo aplicar los principios de la economía circular en el ámbito de la construcción.

La planificación previa resultó clave para alcanzar estas cifras. La separación de materiales en origen, el uso de maquinaria eléctrica para clasificar y transportar los escombros, y la colaboración con plantas de reciclaje locales aseguraron un proceso eficiente que redujo tanto las emisiones como el desperdicio.

Beneficios más allá de la sostenibilidad

El impacto positivo del proyecto no se limitó únicamente a las cifras ambientales. El uso de maquinaria eléctrica redujo de forma notable los niveles de ruido en la zona, algo especialmente valioso dado que parte de las instalaciones de Siemens siguieron en funcionamiento durante la deconstrucción. También se eliminaron las emisiones contaminantes locales, mejorando la calidad del aire en un entorno urbano donde estos factores tienen un peso importante en la salud y el bienestar de los trabajadores y residentes.

Christian Franz, responsable de sostenibilidad en Siemens Real Estate, subrayó la relevancia de este paso: “Este proyecto demuestra que la excelencia en sostenibilidad es alcanzable hoy si existe compromiso y colaboración. Haber logrado un índice de reciclaje del 96 % confirma que la deconstrucción puede ser eficiente, responsable y beneficiosa para el futuro del sector inmobiliario”.

Un modelo para las ciudades del mañana

El caso de Erlangen no es solo un éxito puntual, sino un modelo replicable que abre camino a una nueva manera de concebir la construcción y la demolición en las ciudades europeas y del mundo. Proyectos de este tipo requieren la implicación conjunta de propietarios, fabricantes de maquinaria, operadores especializados y proveedores de energía, pero demuestran que la tecnología necesaria ya está disponible y puede aplicarse con resultados tangibles.

La primera deconstrucción eléctrica integral del mundo marca, por tanto, el inicio de una nueva era: aquella en la que construir y deconstruir dejarán de ser procesos contaminantes para convertirse en parte activa de la transición hacia urbes más limpias, silenciosas y circulares.

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