Skoda está convencida que muy pocas marcas ganan dinero con la venta de coches eléctricos
El CEO de Skoda habla sobre la situación actual de los coches eléctricos dentro de la marca y su futuro más inmediato
Klaus Zellmer, CEO de Skoda, reveló recientemente que la compañía ha decidido aplazar el lanzamiento de uno de sus modelos eléctricos más esperados, tal y como te comentamos hace unos días, el Octavia familiar de nueva generación. Inicialmente previsto para 2026, este vehículo verá su lanzamiento retrasado hasta 2027 o 2028, debido a la lenta adopción de los coches eléctricos en el mercado europeo.
Ante esta situación, Skoda ha optado por priorizar sus modelos SUV a corto plazo. El recién lanzado Elroq, que pertenece al segmento C, estará acompañado por el Epiq, del segmento B, en 2025, y la actualización de los Enyaq y Enyaq Coupé, que ocupan el segmento D. En 2026 se sumará la versión de producción del concept Vision 7S, un SUV del segmento E. Según Zellmer, "con la desaceleración en las ventas de vehículos eléctricos, estamos revisando nuestro cronograma. Después de los Enyaq, Elroq y Epiq, será el turno del 7S, y posteriormente, en 2027 o 2028, llegará el Octavia familiar".
El Elroq, el nuevo SUV eléctrico de la marca, destaca por su competitiva propuesta en el mercado, presentándose con un rango de precios similar al de su contraparte con motor de combustión interna, el Karoq. El Elroq 50, equipado con un motor de 170 CV y una batería de 55 kWh, ofrece una autonomía de 374 km según el ciclo WLTP y tiene un precio de partida de 34.490 euros. Por su parte, el Elroq 85, con 286 CV y una batería de 82 kWh que le permite recorrer hasta 578 km, se comercializa desde 43.480 euros. Comparativamente, el Karoq con motor de combustión interna tiene precios que oscilan entre 32.790 euros para el modelo 1.0 TSI de 116 CV y 39.840 euros para el 2.0 TDI de 150 CV.
A pesar de esta atractiva política de precios, la rentabilidad de los coches eléctricos sigue siendo un reto para la mayoría de los fabricantes. Martin Jahn, Director de Ventas y Marketing de Skoda, ha reconocido que la mayoría de las marcas, incluida Skoda, no obtienen beneficios de sus vehículos eléctricos en la actualidad. "A medida que las normativas de emisiones de CO₂ se vuelven más estrictas, necesitamos vender más coches eléctricos, lo que nos obliga a ajustar los precios. Sin embargo, los costes no están disminuyendo al mismo ritmo, lo que impacta en la rentabilidad de estos vehículos", explicó Jahn.
Skoda está trabajando intensamente en la reducción de costes, conscientes de que un aumento en las ventas sin rentabilidad llevaría a una situación insostenible. Jahn subrayó que es esencial reducir el coste de producción, especialmente el de las baterías, que representan la mayor parte del precio de un coche eléctrico. "Debemos incorporar más inteligencia artificial en nuestros procesos y optimizar nuestra plantilla, pero sin comprometer la calidad. La clave para hacer los coches eléctricos más asequibles es bajar el coste de las baterías", concluyó.
Esta estrategia refleja el esfuerzo de Skoda por adaptarse a un mercado en transición, donde el equilibrio entre competitividad y rentabilidad será determinante para el éxito de sus futuros modelos eléctricos.