Opel da marcha atrás de su ambicioso objetivo de ser una marca 100% eléctrica en 2028
Opel se da unos años más para dar el paso a ser una marca 100% eléctrica al igual que otras marcas
Aunque Opel ya ofrece versiones eléctricas en todos sus modelos, la compañía ha decidido aplazar indefinidamente su plan para eliminar por completo los motores de combustión interna. El motivo principal: la transición hacia la movilidad eléctrica en Europa está siendo más lenta de lo previsto, un motivo que hemos visto como otras marcas también han usado para rebajar sus expectativas en cuanto a la electrificación.
Inicialmente, Opel tenía previsto adelantarse al cronograma del grupo Stellantis, que aspiraba a alcanzar una flota de ventas de solo vehículos eléctricos en Europa para 2030. Sin embargo, debido a la progresión más pausada del mercado, la marca alemana ha optado por continuar con una estrategia “multienergía”, manteniendo en los próximos años una oferta que combine versiones térmicas, híbridas, híbridas enchufables y eléctricas.
Actualmente, su gama incluye modelos como el Corsa, Mokka, Frontera, Astra (incluida la versión Sports Tourer), Grandland y las furgonetas Combo, Vivaro/Zafira y Movano, todos con opciones eléctricas disponibles.
En declaraciones recientes, el CEO de Opel, Florian Huettl, celebraba el repunte en la demanda de vehículos eléctricos, especialmente en Alemania. En el primer semestre del año se alcanzó un volumen de ventas de 1,2 millones de vehículos eléctricos a batería (BEV) en el continente, lo que supone un crecimiento interanual del 25%.
Opel pretende que más de la mitad de sus ventas totales durante este año correspondan a vehículos electrificados. Bajo esta visión, como señaló Huettl, “es fundamental acompañar a todos los segmentos del mercado en el camino hacia la electromovilidad”.
Entre las novedades eléctricas presentadas por la marca en el último periodo destacan el Mokka GSe, el Frontera Extended Range y versiones del Grandland con tracción total y autonomía extendida.