Nissan ve una solución si cede sus fábricas a una marca china
La supervivencia de Nissan podría depender un gran fabricante chino que se quedaría con las fábricas del fabricante japonés
Nissan enfrenta una de las etapas más críticas de su historia reciente. Con una pérdida neta de 671.000 millones de yenes (aproximadamente 4.5 mil millones de dólares o 4.1 mil millones de euros) en el último ejercicio fiscal, la compañía ha anunciado un drástico plan de reestructuración que incluye el cierre de siete fábricas y la eliminación de 20.000 empleos a nivel mundial, lo que representa el 15% de su plantilla global.
En este contexto, el nuevo CEO de Nissan, Iván Espinosa, ha manifestado su disposición a profundizar la colaboración con su socio chino Dongfeng. Una de las propuestas más destacadas es permitir que Dongfeng utilice la planta de Sunderland, en el Reino Unido, para fabricar sus vehículos. Esta planta, que emplea a 6.000 personas y es la única de Nissan en Europa, ha estado operando por debajo de su capacidad, produciendo 282.000 vehículos en 2024 frente a una capacidad máxima de 600.000.
La planta de Sunderland ha recibido recientemente una inversión de 1.120 millones de libras para la producción de modelos eléctricos, incluyendo el Nissan Leaf y el Juke. Además, el proveedor de baterías AESC ha asegurado una financiación gubernamental de 1.000 millones de libras para una nueva planta de baterías en la misma localidad. Sin embargo, Espinosa ha advertido que el futuro de la planta depende de mantener su competitividad, especialmente frente a los altos costos energéticos en el Reino Unido.
Paralelamente, el modelo eléctrico N7, desarrollado conjuntamente por Dongfeng y Nissan, ha logrado un éxito notable en China. Con más de 10.000 pedidos en solo 18 días desde su lanzamiento, se ha convertido en el vehículo eléctrico de una empresa conjunta que más rápidamente ha alcanzado esta cifra en el mercado chino. El N7, un sedán de tamaño medio, ofrece una autonomía de hasta 625 km y está equipado con tecnología avanzada, incluyendo un sistema de conducción inteligente desarrollado en colaboración con Momenta.
La estrategia de Espinosa busca no solo aliviar las presiones financieras inmediatas, sino también posicionar a Nissan para una recuperación sostenible. Al permitir que Dongfeng utilice instalaciones como la de Sunderland, Nissan podría beneficiarse de economías de escala y diversificar su producción, mientras que Dongfeng podría evitar los aranceles impuestos a los vehículos fabricados en China. Esta colaboración también podría fortalecer la presencia de Nissan en el mercado europeo, aprovechando la red de distribución existente.
Nissan está explorando alianzas estratégicas y adaptando su estructura operativa para enfrentar los desafíos actuales del mercado automotriz global. La colaboración con Dongfeng y el éxito del N7 en China son indicativos de un enfoque más flexible y orientado al mercado, que podría ser clave para la supervivencia y el crecimiento futuro de la compañía.