El jefe de diseño de Hyundai da por cosa del pasado las barras de iluminación LED
La “barra lumínica” LED, iniciada por Hyundai, se ha convertido en un recurso casi omnipresente entre los fabricantes, hasta saturar el mercado
Aunque el diseño automovilístico parece un terreno de creatividad infinita —cientos de marcas, estudios propios, estilos diversos—, cada vez resulta más común que los coches terminen pareciéndose entre sí. Ese fenómeno responde, en buena medida, a que determinados elementos distintivos se han vuelto estándares de facto. Entre éstos, las tiras LED de iluminación se encuentran entre los más visibles.
Simon Loasby, director de diseño de Hyundai, conversó con Car Magazine sobre la evolución estética futura de la marca y del sector en general. Su opinión es clara: este recurso está casi agotado —“casi al final de su viaje” es como lo define.
De revolución a homogeneidad
Cuando la tecnología LED se popularizó, abrió un abanico de posibilidades antes impensables con los faros halógenos o de xenón. Los diseñadores ganaron libertad para crear firmas lumínicas únicas, identificables tanto por la parte frontal como por detrás del vehículo. Pero con el tiempo ese abanico se redujo: muchas marcas optaron por un diseño minimalista y uniforme. Tirantes LED horizontales que cruzan la carrocería trasera —o delantera— se volvieron un lugar común.
Hyundai fue pionera en ese estilo y lo llevó como sello de identidad, pero ahora reconoce que esa línea ya no ofrece tanta diferenciación.
“He visto suficiente”, una crítica radical
Loasby no se anda con sutilezas: “Hicimos uso de las barras con los modelos Grandeur, Kona y Sonata, pero ahora digo: Chicos, ya he visto suficiente”.
Subraya que, aunque funcionaron en su momento, el coste se ha convertido en un factor determinante: “simplemente no se puede permitir” que todos los modelos los incorporen. Además, puntualiza que en ciertos mercados su valor percibido es distinto: “En China es imprescindible, pero en Europa no lo es tanto”.
La marca ha construido una estética lumínica basada en pixeles LED, y pese a ello afirma haber variado sus aplicaciones entre modelos para mantener diferenciación.
Loasby menciona que Hyundai apuesta por que sus coches sean consistentes pero distintos: su balance aspiracional de diseño busca que un 80 % de cada vehículo sea nuevo, y solo un 20 % mantenga elementos reconocibles del resto. Este enfoque se contrapone al más tradicional 20:80 (elementos comunes frente a nuevos).
No teme señalar ejemplos externos: menciona al Fiat Grande Panda con cierta ironía —“gracias por copiar, gracias por inspirarte en nosotros”— aludiendo a que muchos han adoptado el lenguaje visual que Hyundai impulsó.
¿Y ahora qué camino sigue el diseño lumínico?
Loasby considera que la iluminación automotriz ha llegado a un punto de agotamiento: “Está casi al final de su trayecto”, dice. Lo compara incluso con el cromado, un elemento que cayó en desuso al perder sentido más allá de lo decorativo.
El nuevo Concept Three de Hyundai (vinculado al futuro IONIQ 3) ya prescinde de la barra LED continua y apuesta por una interpretación más refinada del pixel lighting.
En definitiva, Hyundai busca recuperar originalidad, que la luz no sea un “copy‑paste” entre marcas, sino un espacio para la emoción y la lógica, en el que cada modelo encuentre su propio carácter.