Este fabricante chino ya coquetea con las baterías de estado sólido en su SUV eléctrico

Hongqi - batería estado sólido

Grandes fabricantes chinos avanzan rápidamente hacia la tecnología de baterías de estado sólido como es el caso de Hongqi

La carrera por la batería en estado sólido sigue acelerándose y Hongqi acaba de dar un paso especialmente relevante. La firma china, conocida históricamente por fabricar las limusinas oficiales del Estado, confirmó recientemente su intención de llevar esta tecnología a vehículos de producción antes de que termine 2027, aunque inicialmente lo hará en series limitadas.

Este ambicioso plan se apoya en un potente respaldo industrial. La marca se beneficia de la participación de su empresa matriz, FAW, en un consorcio chino dedicado al desarrollo de baterías de estado sólido. El proyecto cuenta con apoyo estatal y un presupuesto cercano a 6.000 millones de yuanes, unos 730 millones de euros, una cifra que deja clara la importancia estratégica de esta tecnología para China.

Primer SUV de pruebas con batería de estado sólido

Ahora, Hongqi ha dado un nuevo salto al instalar por primera vez una batería de estado sólido en un vehículo funcional. El modelo elegido ha sido el Tiangong 06, un SUV 100 % eléctrico destinado al mercado chino que la marca utiliza habitualmente como banco de pruebas para sistemas de propulsión y soluciones energéticas avanzadas.

No es casualidad que este modelo sea el protagonista: el Tiangong 06 se ha convertido en la plataforma experimental de Hongqi para validar tecnologías que, más adelante, podrían llegar a la producción en serie.

Por qué las baterías de estado sólido son tan importantes

Las baterías de estado sólido están consideradas como la gran evolución frente a las actuales de ion-litio. Prometen mayor densidad energética, lo que se traduce en más autonomía, tiempos de recarga más rápidos y, además, un nivel de seguridad superior. La clave está en sustituir el electrolito líquido —inflamable en muchos casos— por un material sólido capaz de conducir iones con mayor estabilidad.

Avances técnicos tras más de un año de investigación

Según la propia Hongqi, su equipo de I+D ha logrado avances significativos tras 470 días de trabajo intensivo. Entre los hitos alcanzados destacan el progreso en electrolitos de sulfuro, la validación del rendimiento de celdas de 10 Ah y la fabricación de celdas de 60 Ah, un tamaño ya más cercano a aplicaciones reales en automoción.

La marca no ha detallado qué tipo exacto de batería de estado sólido equipa el prototipo, aunque sí ha confirmado que se han realizado cientos de pruebas para optimizar el diseño y los procesos de producción. Uno de los mayores retos ha sido resolver los problemas derivados de la integración a alta presión, un aspecto crítico en este tipo de baterías.

Una carrera global en la que Europa también quiere estar

Hongqi no está sola en esta apuesta. En Europa y Estados Unidos, varios fabricantes tradicionales llevan años preparando el terreno. Volkswagen colabora desde 2012 con la estadounidense QuantumScape, con la idea de producir este tipo de celdas a través de su filial de baterías PowerCo.

Por su parte, el desarrollador norteamericano Factorial ya ha cerrado alianzas estratégicas con Mercedes-Benz, Stellantis y Hyundai, lo que demuestra que la industria se está preparando para un cambio profundo.

China no suelta el acelerador

El movimiento de Hongqi es una señal clara de que China no solo quiere liderar en volumen de coches eléctricos, sino también en tecnología clave. Mientras en Europa seguimos hablando de prototipos y fechas que se alargan, los fabricantes chinos ya están probando baterías de estado sólido en vehículos reales. Aunque todavía queda camino hasta una producción masiva y asequible, este tipo de anuncios refuerzan la sensación de que el centro de gravedad de la innovación en baterías se está desplazando hacia Asia. Si las promesas se cumplen, la ventaja competitiva podría ser enorme y obligar a las marcas europeas a acelerar aún más sus planes.

Veremos como acaba la cosa, pero está claro que hoy en día China lleva la delantera y podemos decir que por bastante. Europa e incluso Estados Unidos no reaccionan y cuando quieran hacerlo quizás sea demasiado tarde.

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