BYD deja caer una palmera de 13 metros sobre el Yangwang U8 y el SUV resiste el impacto
BYD ha vuelto a llamar la atención con una de esas pruebas que parecen diseñadas para hacerse virales. La marca china ha dejado caer una palmera de 13 metros sobre el techo del Yangwang U8, su SUV de lujo electrificado, no una, sino tres veces. Así demuestra la resistencia de su estructura.
El resultado, al menos en las imágenes difundidas, es llamativo: el vehículo sufre daños visibles en la zona superior, pero el habitáculo mantiene su forma. La puerta del conductor puede abrirse y el SUV conserva sus elementos principales sin colapsar. Además, es una demostración extrema que refuerza la imagen del U8 como uno de los todoterrenos eléctricos más sorprendentes del mercado.
BYD pone a prueba al Yangwang U8 con una palmera de 13 metros
La prueba realizada por BYD con el Yangwang U8 no es precisamente convencional. En lugar de recurrir a un ensayo de impacto habitual, la compañía elevó una palmera de 13 metros y la dejó caer directamente sobre el techo del SUV. La maniobra se repitió en tres ocasiones. Así se aumentó la severidad del impacto para comprobar hasta dónde podía llegar la resistencia de la carrocería.
Según la información publicada sobre esta prueba, el tercer impacto habría alcanzado una energía máxima de 50,4 kilojulios, una cifra que ayuda a entender la violencia del golpe recibido por el vehículo. Pese a ello, el U8 no terminó inutilizado y pudo continuar funcionando tras el ensayo.
Lo más destacable no es que el coche quedara intacto, porque no fue así. El techo presentó deformaciones y las zonas superiores de las puertas acusaron el golpe. Sin embargo, la jaula de seguridad mantuvo protegido el espacio de los ocupantes, las ventanillas no se rompieron y la puerta del conductor pudo abrirse con normalidad.
Una prueba pensada para reforzar la imagen de seguridad del U8
BYD comparó la fuerza del impacto con la caída de un aparato de aire acondicionado desde una altura equivalente a un edificio de 40 plantas. Es una comparación más visual que técnica, pero sirve para transmitir la intención de la marca. Así se presenta al Yangwang U8 como algo más que un SUV de lujo con mucha potencia.
El mensaje es claro. BYD quiere que su modelo estrella se perciba como un vehículo preparado para situaciones muy por encima de las que se contemplan en un uso normal. No se trata solo de acelerar rápido, ofrecer acabados premium o presumir de tecnología. Además, es demostrar una resistencia estructural poco habitual incluso dentro del segmento de los grandes todoterrenos.
El Yangwang U8 no es un SUV eléctrico convencional
El Yangwang U8 es uno de los modelos más ambiciosos de BYD. Se vende bajo la marca Yangwang, la división de lujo del fabricante chino, y utiliza una arquitectura con cuatro motores eléctricos, uno por rueda. La potencia total anunciada ronda los 880 kW, equivalentes a unos 1.180 CV.
Esta configuración permite funciones muy llamativas, como el giro tipo “tanque”, en el que las ruedas de un lado giran en sentido contrario a las del otro para que el vehículo pueda rotar prácticamente sobre sí mismo. También es clave para gestionar la tracción de forma individual en cada rueda. Esto es especialmente útil en conducción off-road.
A nivel de prestaciones, el U8 es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en unos 3,6 segundos, una cifra más propia de un deportivo que de un SUV de gran tamaño. Su precio en China se situó en 1.098.000 yuanes, unos 131.760 euros al cambio aproximado usado para esta conversión. Esto lo coloca claramente en territorio de vehículos premium.
Puede flotar, pero BYD lo plantea como una función de emergencia
Otra de las características más conocidas del Yangwang U8 es su modo de flotación de emergencia. Gracias a su carrocería sellada y a la gestión de sus sistemas eléctricos, el SUV puede mantenerse a flote durante un tiempo limitado. También puede desplazarse lentamente usando el movimiento de las ruedas.
BYD lo presenta como una solución para situaciones extremas, como inundaciones repentinas, no como una función recreativa para cruzar ríos o lagos. Según la información técnica disponible, el U8 puede permanecer a flote hasta 30 minutos y avanzar a unos 3 km/h en este modo.
Una demostración espectacular, pero no sustituye a las pruebas oficiales
La prueba de la palmera es impactante y funciona muy bien como escaparate tecnológico, pero conviene ponerla en contexto. Este tipo de ensayos no sustituye a las pruebas de seguridad homologadas ni a los protocolos independientes de organismos como Euro NCAP, C-NCAP u otros programas de evaluación.
Lo que demuestra es otra cosa: la capacidad de BYD para crear una narrativa alrededor de su tecnología. El Yangwang U8 no solo quiere competir por lujo o prestaciones, sino también por percepción de robustez. Y en un mercado en el que los fabricantes chinos buscan cada vez más reconocimiento internacional, este tipo de vídeos ayudan a construir reputación.