BYD al rescate de Nissan, y ahora entenderás por qué
BYD venderá emisiones de CO2 a Nissan para no ser multada por la Unión Europea
La marca japonesa Nissan fue una auténtica precursora en la movilidad eléctrica. Su modelo Nissan LEAF —lanzado en 2010— es considerado por consenso como el primer coche eléctrico moderno orientado al gran público, adelantándose incluso al Renault ZOE (2012), al Chevrolet Bolt (2016) o al Tesla Model 3 (2017).
Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente desde entonces. Con el paso del tiempo, el LEAF fue quedando rezagado: su segunda generación, presentada siete años después de la primera, no logró corregir algunos de los aspectos más criticados (como el sistema de baterías con refrigeración pasiva) y en muchos mercados los compradores optaron por rivales que ya proponían tecnologías más avanzadas.
La falta de lanzamientos destacados durante los últimos años ha colocado a Nissan en una situación delicada. Mientras que modelos como el kei‑car Nissan Sakura se limitan al mercado japonés, el SUV mediano Nissan Ariya no ha logrado el impacto de contendientes como el Hyundai IONIQ 5, el Tesla Model Y o incluso el Toyota bZ4X, que triunfa especialmente en flotas de taxi.
Ante esta coyuntura, la marca ha activado este mismo año un ambicioso plan de electrificación. Nissan ha presentado recientemente dos modelos clave: el nuevo Nissan Micra EV y el renovado LEAF, ambos sobre nuevas plataformas eléctricas (CMF‑B EV y CMF‑EV) diseñadas para enfrentarse al futuro por precio y prestaciones. Pero esto apenas es el comienzo.
El calendario de novedades contempla que el próximo gran lanzamiento será la tercera generación del Nissan Juke, previsto para 2026 y fabricado en Sunderland (Reino Unido), pensado principalmente para el mercado europeo. A continuación, en 2027, llegará un urbano del segmento A —derivado del Renault Twingo— cuyo objetivo es situarse sobre los 20.000 € antes de ayudas, convirtiéndose en la opción de acceso eléctrico de Nissan en Europa. A medio plazo, también está planteada la electrificación de su best‑seller, el Nissan Qashqai, si bien aún no tiene fecha oficial de presentación.
No obstante, a pesar de este programa agresivo de nuevos lanzamientos y de su apuesta simultánea por tecnología híbrida tipo e‑POWER, Nissan ha tomado una decisión curiosa: ha anunciado un "pool" de emisiones conjunto con la china BYD para compartir la media de emisiones de sus flotas en Europa, con el fin de cumplir los objetivos de descarbonización marcados por la Unión Europea para el periodo 2025‑2027.
Esta alianza no significa que Nissan no pueda por sí sola alcanzar los nuevos límites europeos, pero sí indica que la compañía considera el éxito de sus nuevos eléctricos como clave para poder hacerlo. Desde ese punto de vista, la cooperación con BYD —fabricante únicamente de BEV e híbridos enchufables— se presenta más como una medida de precaución ante el riesgo de que los Micra EV, Juke eléctrico y el nuevo LEAF no alcancen los resultados esperados.
Todo apunta a que la asociación con BYD estará vigente al menos durante tres años, y marca el fin del anterior “pool” que Nissan mantenía con sus socios de la alianza Renault Group. Según fuentes, Renault considera que podrá cumplir sus propios objetivos gracias a modelos como el exitoso Renault R5 E‑Tech o el nuevo Clio híbrido, aunque quizá estén “justos” para absorber la carga de emisiones que Nissan arrastra.