Tesla lanza el FSD en dos nuevos países: Australia y Nueva Zelanda

Viaje de un Tesla con el FSD supervisado de casi 600 kilómetros

Tesla sigue su plan de expansión del Full Self-Driving, mientras Europa sigue impidiendo su despliegue en sus países

Tesla ha activado oficialmente su sistema Full Self-Driving (Supervised) en Australia y en Nueva Zelanda, sumando estos países como el quinto y sexto en el mundo donde esta versión ya está disponible. Este lanzamiento marca también la primera vez que Tesla ofrece su modelo de suscripción de FSD fuera de Norteamérica.

¿Qué es FSD (Supervised)?

El sistema requiere siempre la supervisión activa del conductor: no convierte al vehículo en autónomo.

Se controla la atención del conductor mediante cámara interior. Si la cámara detecta distracción —o si no puede ver las manos en el volante— aparecerán advertencias; ignorarlas puede llevar a que el sistema se desactive temporalmente.

Algunas de las funciones que incluye: cambios de carril, entrada y salida de autopistas, negociación de intersecciones y rotondas, frenado ante peatones o ciclistas, mantener distancia del vehículo anterior, obedecer semáforos o señales de stop.

¿Qué vehículos pueden usarlo?

Solo los Tesla equipados con Hardware 4 (AI4 / HW4) son compatibles. Modelos como el Model 3 y el Model Y con ese hardware pueden acceder al sistema.

Los vehículos que ya compraron FSD recibirán la actualización de software 2025.26.7.10 que activa FSD (Supervised).

Los compradores nuevos pueden tener versiones de software más avanzadas (por ejemplo 2025.32 o superior) que aún no cuentan con builds compatibles de FSD; deberán esperar a que Tesla lance una versión compatible para esas ramas de software.

Precios

Tipo de adquisiciónCoste en AustraliaCoste en Nueva Zelanda
Compra única (“upfront”)AU$ 10.100NZ$ 11.400
Suscripción mensual (próximamente)AU$ 149/mesNZ$ 159/mes

Importancia técnica y comercial

Se trata del primer despliegue público de FSD (Supervised) en mercados con volante al lado derecho (right-hand drive), lo que implica adaptar el sistema a normas de circulación, señalización, intersecciones, rotondas, etc., en esas condiciones.

También supone un paso clave para Tesla al ofrecer la suscripción al servicio FSD en un mercado distinto del americano, lo que abre posibilidades para su expansión comercial global.

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