La DGT retira cinco balizas V16 del listado oficial: ¿qué pasa si ya tienes una?
Las balizas V16 siguen dando que hablar en España y no precisamente por un cambio menor. Cuando parecía que el debate ya estaba centrado en su visibilidad, su conectividad o la privacidad de la geolocalización, la Dirección General de Tráfico ha vuelto a mover ficha y ha dejado fuera de su listado a nuevos dispositivos que hasta hace poco figuraban como certificados, tal y como ya hizo hace unos meses atrás.
La situación genera otra vez dudas entre miles de conductores: qué modelos siguen siendo válidos, cuáles dejan de comercializarse y, sobre todo, qué pasa si ya compraste una de esas balizas. La respuesta, al menos de momento, tranquiliza a quienes ya la tienen en la guantera, pero vuelve a poner el foco sobre la fiabilidad del proceso de homologación.
La DGT vuelve a retirar modelos del listado de balizas V16 certificadas
La Dirección General de Tráfico ha actualizado de nuevo sus registros oficiales y ha incorporado cinco balizas más al grupo de dispositivos con certificado de vigencia finalizada. No es la primera vez que ocurre. Ya a finales del pasado año varios modelos dejaron de aparecer en el listado principal pese a haber contado antes con homologación.
Según explica la propia DGT en su información oficial, una baliza puede superar una primera homologación y, sin embargo, quedarse fuera después si no supera de nuevo los controles exigidos al renovar el certificado. Es decir, no basta con pasar una vez las pruebas: el producto debe seguir cumpliendo los criterios técnicos y de calidad durante todo su ciclo de certificación.
Los cinco modelos afectados
Los dispositivos que han perdido ahora esa vigencia son los siguientes:
- ISSE Safety Light
- ISSE Safety Light 2
- V16eurolight
- Swiss Drive V16
- Dunlop V16
En la información difundida sobre esta actualización se apunta además a que todos ellos comparten conectividad NB-IoT de Orange, un detalle que ha llamado especialmente la atención en esta nueva revisión del listado.
Qué ocurre si ya has comprado una de estas balizas
Aquí llega el matiz más importante para el conductor. Que una baliza pase a tener la vigencia finalizada no significa automáticamente que su propietario vaya a ser sancionado por llevarla o utilizarla si la compró cuando todavía estaba dentro del marco válido.
La propia DGT aclara en su apartado informativo que estos dispositivos pueden seguir utilizándose hasta el final de su vida útil cuando fueron adquiridos mientras su certificación estaba en regla. En otras palabras: el problema afecta a su continuidad comercial y a su presencia en el listado de modelos certificados, pero no convierte de golpe en ilegal a quien ya la había comprado.
Lo que sí cambia a partir de ahora
Lo que sí cambia es su recorrido en el mercado. Una baliza con certificado de vigencia finalizada deja de ser una opción recomendable para nuevas compras, porque ya no cuenta con ese respaldo actualizado dentro del registro oficial. Y ahí es donde vuelve la confusión para el usuario: muchos conductores entienden “homologada” como una garantía estable en el tiempo, cuando la realidad es que la situación puede variar tras nuevas pruebas o renovaciones.

Por qué este asunto preocupa tanto a los conductores
Las balizas V16 conectadas son, desde el 1 de enero de 2026, el único dispositivo legal para sustituir a los triángulos en caso de inmovilización del vehículo en la calzada. La DGT insiste en que este sistema mejora la seguridad porque evita que el conductor tenga que bajar del coche y caminar por la vía para colocar la señalización, además de enviar la ubicación del incidente a la plataforma DGT 3.0.
El problema de fondo no es solo técnico
La polémica no está únicamente en si una baliza ilumina bien o conecta correctamente. El verdadero desgaste para el conductor llega cuando compra un producto convencido de que cumple con todo y, pocas semanas o meses después, descubre que ha desaparecido del listado principal.
Eso erosiona la confianza en el sistema. Porque una cosa es que la administración exija controles estrictos —algo lógico cuando se trata de seguridad vial— y otra muy distinta es que el consumidor tenga la sensación de moverse en un mercado donde la foto cambia demasiado rápido.
Lo que opino: Este baile de homologaciones confunde al comprador
La DGT tiene razón al exigir controles duros si hablamos de un dispositivo que puede marcar la diferencia en una avería o un accidente. El problema no está en retirar una certificación cuando un producto deja de cumplir, sino en cómo se comunica todo eso al ciudadano.
A estas alturas, el conductor necesita un sistema mucho más claro, más visible y más sencillo de consultar. No basta con actualizar un listado oficial: hace falta explicar mejor qué ha cambiado, por qué ha cambiado y qué consecuencias reales tiene para quien ya compró una baliza de buena fe. Si no se refuerza esa transparencia, la sensación será siempre la misma: que el usuario va un paso por detrás de la norma.
A su vez, no avisar de forma clara que balizas dejan de ser homologadas hace que el comprador no tenga claro si realmente esta baliza es válida o no, imagínate que esa baliza ya no está homologada pero sigue estando disponible en tiendas porque hay stock de ellas, por lo tanto el comprador podrá hacerse con ella pero su homologación ya está caducada. Bajo mi punto de vista es un lío y debería de quedar totalmente claro que la baliza que compras es válida.
Lo que conviene revisar antes de comprar una baliza V16
Antes de elegir una baliza, lo prudente es comprobar que el modelo aparece en el listado oficial vigente de la DGT y que su conectividad está garantizada dentro del periodo exigido. También conviene revisar la fecha de caducidad del servicio y asegurarse de que no se trata de un producto antiguo, no conectado o con certificación ya extinguida. La propia DGT recuerda además que la baliza solo transmite la ubicación cuando se activa y que no requiere dar de alta datos personales para funcionar.