La DGT cambia las normas: en España se podrá conducir desde los 17 años

Joven de 17 años conduciendo acompañado de un adulto en España

Sacarse el carnet de conducir dejará de estar ligado de forma exclusiva a cumplir los 18 años. La nueva Directiva Europea 2025/2205 abre la puerta a que los jóvenes puedan obtener el permiso B desde los 17 años. Sin embargo, hay una condición clave: hasta alcanzar la mayoría de edad no podrán conducir solos.

El cambio todavía no está plenamente aplicado en España. No obstante, la DGT ya ha explicado cómo funcionará este modelo de conducción acompañada. La fecha límite para adaptar la normativa nacional está fijada antes del 26 de noviembre de 2028. Por lo tanto, el sistema deberá incorporarse al marco español en los próximos años.

El carnet B se podrá obtener a los 17 años, pero con límites

La medida supone un giro importante para miles de jóvenes españoles. Especialmente será relevante para quienes viven en municipios pequeños, zonas rurales o áreas donde depender del transporte público sigue siendo complicado. Poder acceder antes al permiso de conducir puede traducirse en más autonomía para estudiar, trabajar o desplazarse sin depender siempre de familiares.

Eso sí, no se trata de una autorización para conducir con total libertad desde los 17 años. La clave de la nueva normativa está en la conducción acompañada. El joven podrá superar las pruebas necesarias y obtener el permiso B. Sin embargo, hasta cumplir los 18 años tendrá que circular siempre con una persona adulta habilitada en el asiento del copiloto.

Este sistema está inspirado en el conocido como “modelo alemán”, que permite adelantar la edad de acceso al carnet. Sin embargo, también introduce una fase previa de supervisión obligatoria. En el permiso aparecerá el código europeo 98.02, una referencia que indicará que el titular puede conducir, aunque sometido a esa restricción de acompañamiento.

Qué requisitos deberá cumplir el acompañante

La figura del acompañante no será simbólica ni podrá ocuparla cualquier adulto. La Directiva establece que esa persona deberá estar en condiciones de orientar al conductor joven y actuar como referencia durante la circulación.

Entre los requisitos previstos, el acompañante deberá tener al menos 24 años o contar con un permiso de la misma categoría obtenido con más de cinco años de antigüedad. Además, no podrá haber sido privado del derecho a conducir durante los cinco años anteriores.

También tendrá que respetar las normas sobre alcohol y drogas como si fuera quien va al volante. Es decir, no bastará con sentarse en el asiento del copiloto. Deberá estar en condiciones reales de supervisar la conducción y asumir una responsabilidad directa durante el trayecto.

La DGT insiste en que esta figura debe ser un ejemplo para el menor. No se trata solo de acompañar, sino de transmitir hábitos correctos al volante. Además, debe ayudar a anticipar riesgos y reforzar una conducción más segura desde los primeros kilómetros.

España podrá añadir condiciones adicionales

La normativa europea deja margen a cada Estado miembro para concretar ciertos aspectos. España, por tanto, podría introducir requisitos extra. Además, podría limitar el número de acompañantes autorizados por cada conductor menor de edad, o establecer procedimientos específicos para controlar esta nueva modalidad.

Esto será especialmente importante para evitar que la conducción acompañada se convierta en una simple formalidad. La eficacia del sistema dependerá en buena parte de cómo se regule, cómo se controle y qué nivel de responsabilidad se exija tanto al joven conductor como a la persona que lo acompañe.

No cambia la formación para sacarse el carnet

Aunque la edad de acceso al permiso B sí cambiará, la DGT aclara que el modelo formativo español no se modifica por la Directiva. Los aspirantes seguirán teniendo que superar las pruebas correspondientes, tanto la teórica como la práctica, y cumplir los requisitos habituales para obtener el carnet.

La norma europea marca los contenidos mínimos, los tiempos de examen, las condiciones que deben cumplir los examinadores y otros aspectos comunes para armonizar los permisos de conducción en la Unión Europea. Sin embargo, no impone a España un nuevo sistema de enseñanza en autoescuela.

En la práctica, esto significa que un joven de 17 años tendrá que prepararse igual que cualquier otro aspirante. La diferencia llegará después, cuando obtenga el permiso: hasta los 18 años, su conducción estará limitada por la obligación de ir acompañado.

Una medida pensada para mejorar la movilidad y la seguridad vial

La Unión Europea plantea este cambio con un doble objetivo. Por un lado, busca facilitar el acceso de los jóvenes a la movilidad, especialmente en territorios donde el coche sigue siendo casi imprescindible para estudiar, trabajar o realizar actividades cotidianas. Por otro, pretende introducir una etapa de aprendizaje real en carretera bajo la supervisión de una persona con experiencia.

La idea es que el salto entre aprobar el examen y conducir solo no sea tan brusco. Durante esos meses previos a la mayoría de edad, el conductor novel podrá enfrentarse al tráfico real, a trayectos interurbanos, a situaciones de lluvia, a maniobras complejas o a recorridos habituales con una supervisión directa.

Este punto puede ser especialmente interesante en España, donde muchos jóvenes de zonas despobladas dependen del coche para desplazarse a centros educativos, universidades, empleos o servicios básicos. La medida no resuelve por sí sola los problemas de movilidad rural. Sin embargo, sí ofrece una herramienta más para reducir esa dependencia familiar durante la transición a la vida adulta.

La DGT también se adapta al nuevo marco europeo

La Directiva 2025/2205 no solo introduce la conducción acompañada. También forma parte de una reforma más amplia del permiso de conducción en la Unión Europea. Incluye medidas como el permiso digital, una mayor armonización entre países y nuevos criterios para mejorar la seguridad vial.

En el caso concreto de España, la DGT tendrá que trasladar esta normativa al reglamento nacional antes de la fecha límite marcada. Hasta entonces, los jóvenes no podrán acogerse automáticamente a este sistema, ya que todavía hace falta su desarrollo legal dentro del marco español.

Por tanto, conviene subrayar un matiz importante: la medida está aprobada a nivel europeo, pero su aplicación práctica en España dependerá de la adaptación normativa que realice el Gobierno. Además, dependerá de cómo la DGT concrete los detalles operativos.

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