Se están detectando fraudes en las balizas V16 y la FACUA ya avisa
Crece la confusión en España ante la inminente obligatoriedad de la baliza V-16 conectada
El próximo 1 de enero de 2026 marcará un antes y un después en la forma de señalizar emergencias en carretera en España. A partir de esa fecha, las clásicas señales triangulares dejarán de ser válidas, y la baliza luminosa V-16, siempre que cuente con conectividad, pasará a ser el único dispositivo legal para advertir de un vehículo inmovilizado.
Este cambio normativo ha provocado una oleada de compras en las últimas semanas, pero también ha desatado una creciente preocupación entre consumidores por posibles fraudes y desinformación.
Facua alerta sobre prácticas engañosas en la venta de balizas
La asociación de consumidores Facua ha denunciado públicamente que muchas balizas V-16 que actualmente se comercializan no cumplen con los requisitos legales exigidos para 2026, aunque se presentan como válidas. Según la organización, algunos fabricantes y distribuidores están incluyendo el logotipo de la Dirección General de Tráfico (DGT) en el empaquetado de dispositivos que no están homologados, induciendo así a error a los compradores.
Estos modelos, aunque hoy se pueden vender, carecen del sistema de geolocalización integrado con la plataforma DGT 3.0, que será obligatorio en poco más de un año. La consecuencia es que, aunque el consumidor crea estar cumpliendo con la ley, en realidad estará adquiriendo un producto que perderá toda validez legal en 2026.
La raíz del problema: balizas con y sin conectividad conviven en el mercado
Desde julio de 2021 se permitió el uso voluntario de las balizas luminosas como alternativa a los triángulos, pero sin necesidad de conectividad. Fue en diciembre de 2022 cuando se establecieron los criterios técnicos para homologar modelos conectados. Sin embargo, los primeros dispositivos con esta tecnología no llegaron al mercado hasta finales de 2023, generando un desfase que ahora ha desembocado en un escenario confuso: tiendas físicas y comercios online están mezclando en sus estanterías modelos válidos con otros que pronto dejarán de serlo, sin una diferenciación clara.
Ante la inminente entrada en vigor de la nueva normativa, muchos comercios están intentando dar salida al stock de balizas no conectadas, sin advertir de forma visible que dejarán de ser legales. Esta falta de transparencia, según Facua, supone una infracción del artículo 5 de la Ley de Competencia Desleal, así como de los artículos 20 y 60 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. También señalan un incumplimiento del Real Decreto 1030/2022, que regula expresamente las características que deben cumplir estas señales.
La DGT, en el punto de mira por su falta de claridad
Facua no solo apunta a los vendedores, sino que también critica a la DGT por no haber hecho lo suficiente para evitar la confusión. Reclaman al organismo que emita un comunicado oficial y contundente para aclarar qué modelos son válidos y cuáles no, especialmente ante el creciente uso del logotipo institucional como herramienta de marketing en productos no homologados.
La falta de una campaña informativa clara ha dejado a miles de conductores en una situación de incertidumbre. Muchos han esperado hasta el último momento para comprar la baliza, y ahora podrían verse engañados por mensajes confusos o incompletos.
Sanciones y riesgos por no cumplir la normativa
A partir del 1 de enero de 2026, todo vehículo matriculado en España deberá llevar una baliza V-16 conectada homologada. No cumplir con esta exigencia no solo conlleva una sanción económica que puede superar los 200 €, sino que además supone un riesgo para la seguridad vial, ya que el sistema de conectividad permite a la DGT localizar automáticamente los vehículos averiados y alertar a otros conductores en tiempo real.
Consejos clave antes de comprar una baliza V-16
Ante este panorama, es fundamental que los consumidores se aseguren de que la baliza que adquieren esté debidamente homologada según la normativa actual. Para ello, el dispositivo debe estar identificado con un código de certificación oficial (como el del Laboratorio Central Oficial de Electrotecnia - LCOE), contar con conectividad integrada —generalmente mediante una SIM o eSIM— y permitir la transmisión automática de la ubicación del vehículo a la DGT en caso de emergencia.
Asimismo, es recomendable evitar aquellos productos cuyo embalaje utilice símbolos oficiales sin una certificación claramente visible. Comprar en establecimientos de confianza o consultar directamente en el listado de balizas homologadas disponible en la web de la DGT puede evitar futuros disgustos.