Buenas noticias para la conducción autónoma en España
La DGT ha actualizado el Programa Marco para Pruebas de Vehículos Automatizados con intención de agilizar las pruebas
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado oficialmente su nuevo Programa Marco para Pruebas de Vehículos Automatizados (ES‑AV), una ambiciosa iniciativa que refuerza el papel de España como uno de los países líderes en Europa en la regulación y ensayo de tecnologías de conducción autónoma. Esta nueva hoja de ruta sustituye a las anteriores instrucciones VEH 2022/07 y MOV 2023/13, ampliando considerablemente su alcance y adaptándose a los avances recientes en automatización del transporte.
Entre los cambios más relevantes destaca la inclusión de vehículos con nivel 2 de automatización según la clasificación SAE, así como aquellos que se manejan de forma remota. De este modo, se cubre una gama mucho más amplia de tecnologías emergentes, desde los asistentes de conducción avanzados hasta los sistemas completamente sin conductor.
Uno de los pilares fundamentales del ES‑AV es su enfoque en la transparencia. A partir de ahora, todos los promotores que realicen pruebas deberán presentar informes periódicos y finales, además de comunicar cualquier incidente que se produzca durante el desarrollo. Estos documentos no quedarán en manos exclusivas de la administración: la DGT los publicará en su web para garantizar que la ciudadanía tenga acceso a esta información. Una medida clave para generar confianza y normalizar la presencia de este tipo de vehículos en nuestras carreteras.
En paralelo, se ha creado la Oficina para la Facilitación de Pruebas de Vehículos Automatizados (OFVA), una nueva entidad que funcionará como ventanilla única. Su misión será simplificar los trámites, ofrecer asesoramiento técnico y supervisar todo el proceso de ensayos, centralizando la interlocución con las empresas interesadas en poner en circulación sus prototipos.
El nuevo programa también introduce tres vías distintas para acceder a la autorización de pruebas. La primera se basa en una evaluación técnica externa e independiente, siguiendo criterios establecidos tanto en el propio programa como en las directrices comunitarias. La segunda permite reconocer autorizaciones emitidas por otros países del Espacio Económico Europeo, siempre que se garantice una equivalencia normativa. Por último, se contempla una vía especial pensada para casos excepcionales, que podría incluso aceptar esquemas de autoevaluación provenientes de terceros países.
Las pruebas se dividirán en tres fases, ajustadas al grado de madurez tecnológica del vehículo. La Fase 1 está reservada para ensayos controlados en entornos cerrados o simulados, ideal para tecnologías aún en desarrollo. En la Fase 2 se permiten pruebas en condiciones reales de tráfico, aunque los sistemas todavía no estén completamente homologados. Finalmente, la Fase 3 —la más avanzada— contempla pruebas previas al despliegue comercial, ya en vías abiertas y con sistemas que hayan superado evaluaciones técnicas completas o parciales.
El acceso al programa estará abierto a fabricantes, desarrolladores, importadores y operadores de flotas establecidos en España o en cualquier país de la Unión Europea. Todos ellos deberán cumplir una serie de requisitos imprescindibles: contar con una autorización previa según la vía seleccionada, disponer de grabadores de datos en los vehículos, asegurar una póliza de responsabilidad civil específica y contar con personal cualificado para supervisar los ensayos, ya sea desde dentro del vehículo o de forma remota. Además, los vehículos implicados deberán llevar un distintivo oficial visible —una pegatina roja en el parabrisas— que los identifique claramente ante los demás usuarios de la vía.
Otro de los aspectos más relevantes del ES‑AV es su voluntad de armonización con el resto de Europa. El marco permite una circulación más fluida en corredores transfronterizos al reconocer licencias emitidas por otros Estados del Espacio Económico Europeo, lo que facilita una interoperabilidad técnica y legal que será fundamental en los próximos años.
En definitiva, este nuevo programa de la DGT no solo actualiza el marco normativo anterior, sino que introduce una estructura más robusta, flexible y transparente. Una apuesta estratégica para situar a España a la vanguardia del futuro de la movilidad automatizada, garantizando que la innovación avance de la mano de la seguridad y la confianza ciudadana.