SpaceX logra un vuelo clave con Starship V3: despliega satélites Starlink y ameriza en el Índico

Lanzamiento de Starship V3

SpaceX acaba de firmar uno de los vuelos más importantes para el futuro de Starship. La compañía de Elon Musk ha logrado completar con éxito gran parte de los objetivos de la misión Flight 12. Es el primer ensayo en vuelo de la nueva Starship V3, una versión clave para convertir el gigantesco cohete en un sistema realmente operativo.

El lanzamiento no fue perfecto, y eso también forma parte de la historia. El propulsor Super Heavy tuvo problemas durante la maniobra de regreso y terminó impactando en el golfo de México, mientras que la nave perdió uno de sus motores durante el vuelo. Aun así, Starship V3 alcanzó el espacio. Además, desplegó simuladores de satélites Starlink y sobrevivió a una reentrada controlada antes de amerizar en el océano Índico. Para SpaceX, es un avance de enorme valor técnico.

SpaceX estrena Starship V3 con un vuelo que acerca el cohete a su fase operativa

La misión Flight 12, lanzada el viernes 22 de mayo de 2026 desde Starbase, en Texas, supone el regreso de Starship a los vuelos de prueba tras siete meses sin lanzamientos de este sistema. También marca el debut de la arquitectura V3. Se trata de una evolución pensada para mejorar prestaciones, fiabilidad y capacidad de carga en futuras misiones orbitales y lunares.

El conjunto formado por Starship y Super Heavy supera los 120 metros de altura, lo que lo mantiene como el cohete más grande y potente construido hasta la fecha. En esta ocasión, el despegue se produjo con el enorme propulsor Super Heavy equipado con 33 motores Raptor. Aunque uno de ellos se apagó durante el ascenso, la separación de etapas se completó y la nave superior continuó con el perfil de vuelo previsto.

Te recomiendo que veas el siguiente resumen que ha hecho Control de Misión de los momentos más importantes y claves de este lanzamiento de Starship V3.

El Super Heavy falló, pero la Starship cumplió lo más importante

El punto más débil de la misión estuvo en el propulsor Super Heavy. Tras separarse de la nave, debía ejecutar una maniobra de retorno para dirigirse de forma controlada hacia el golfo de México. Sin embargo, el booster no completó correctamente el encendido de regreso y acabó estrellándose en el mar.

La parte positiva para SpaceX es que la nave Starship sí consiguió superar las fases más críticas del ensayo. Aunque perdió uno de sus seis motores durante el vuelo, el vehículo mantuvo la trayectoria y completó buena parte de los objetivos principales. La compañía decidió cancelar el reencendido de motor previsto en el espacio. Era una prueba importante pero secundaria dentro de una misión que ya venía condicionada por las anomalías detectadas.

Momento del despegue del Starship V3

Uno de los hitos más relevantes del Flight 12 fue el despliegue de 20 simuladores de satélites Starlink, junto a dos unidades modificadas con cámaras y sensores para observar el comportamiento del escudo térmico durante la reentrada. SpaceX ya había explicado antes del lanzamiento que estas cargas estaban diseñadas para probar procedimientos vinculados a la futura constelación Starlink V3. Además, servían para el análisis del estado térmico de la nave.

Las imágenes difundidas durante el vuelo mostraron a la Starship en el espacio mientras las cargas se alejaban lentamente del vehículo. Más allá del impacto visual, la prueba tiene una lectura industrial muy clara. SpaceX necesita que Starship sea capaz de lanzar grandes volúmenes de satélites para acelerar el despliegue de Starlink de nueva generación y reducir el coste por kilogramo enviado al espacio.

Espectacular imagen de la Tierra vista desde el Starship V3 en el Espacio

Reentrada extrema y amerizaje en el Índico

Después del despliegue de la carga útil, la nave inició su regreso a la atmósfera. SpaceX sometió deliberadamente al vehículo a maniobras exigentes para recopilar datos sobre aerodinámica, control térmico y resistencia estructural durante la reentrada.

La Starship completó un descenso controlado y tocó el agua en posición vertical en el océano Índico. Instantes después, la nave volcó y explotó. Aunque la escena fue espectacular, no se trató de un fracaso inesperado. SpaceX ya había planteado este final como parte del perfil de prueba, puesto que el objetivo no era recuperar el vehículo, sino validar el mayor número posible de fases del vuelo.

Elon Musk celebra el vuelo y NASA mira de cerca el avance

Elon Musk celebró el resultado en X con un mensaje en el que felicitó al equipo de SpaceX por el primer lanzamiento y aterrizaje de Starship V3. También aseguró que la compañía había “marcado un gol para la humanidad”, una frase muy en la línea del discurso de SpaceX alrededor de la Luna y Marte.

La NASA también sigue este desarrollo con máxima atención. Starship es la base del módulo lunar que SpaceX debe preparar para el programa Artemis, y su evolución condiciona directamente el calendario de regreso de astronautas a la superficie lunar. La agencia estadounidense adjudicó a SpaceX contratos vinculados al sistema Human Landing System. Esto incluye una modificación contractual para futuras misiones Artemis.

El contrato inicial de SpaceX con la NASA para el módulo lunar Starship se valoró en unos 3.000 millones de dólares. Son equivalentes aproximadamente a 2.586 millones de euros al cambio actual, tomando como referencia un tipo cercano a 0,862 euros por dólar.

Por qué este vuelo es tan importante para el futuro de SpaceX

La clave del Flight 12 no está solo en haber llegado al espacio o en haber amerizado. Lo importante es que Starship V3 ha demostrado que puede completar una secuencia compleja con carga útil, reentrada atmosférica y control de descenso incluso con fallos parciales en motores.

Para SpaceX, eso supone una base mucho más sólida sobre la que seguir desarrollando tres pilares fundamentales: el lanzamiento masivo de satélites Starlink, las futuras operaciones de repostaje orbital y las misiones lunares de la NASA. Todavía quedan retos enormes. Especialmente la recuperación completa del Super Heavy, el reencendido fiable en el espacio y la transferencia de propelente entre naves. Sin embargo, el salto respecto a vuelos anteriores es evidente.

También hay una lectura empresarial. Reuters sitúa este vuelo en un momento especialmente sensible para SpaceX, con el mercado pendiente de una posible salida a bolsa y una valoración que podría ser histórica. En ese contexto, cada prueba de Starship no solo mide ingeniería: también mide confianza inversora.

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