Renault ya no mira a las marcas europeas, su referencia son ahora varias marcas chinas

Francis Provost - nuevo CEO de Renault

Renault acelera su transformación: Provost sitúa a los competidores chinos como foco de referencia

Desde que asumió el cargo como nuevo consejero delegado de Renault el 30 de julio de 2025, François Provost ha marcado líneas claras de actuación, orientadas a reducir costes, acelerar los plazos de desarrollo y reforzar la competitividad de los eléctricos frente al empuje chino en Europa.

En el Salón IAA Mobility de Múnich, Provost no se guardó nada: "Nuestros competidores chinos son los mejores de su clase; los hemos usado como referencia", declaró. Y para enfrentarse al desafío, Renault planea introducir para 2026 baterías de tipo LFP (litio-ferrofosfato) como opción secundaria en todos los modelos eléctricos existentes. Este tipo de baterías, menos costosas y sin elementos críticos como cobalto o níquel, aunque con menor densidad energética que las tradicionales NMC, se ajusta mejor a los segmentos de acceso, donde el coste por kWh tiene un peso decisivo.

Objetivos operativos y estrategia

Provost ha fijado dos metas claves:

  • Reducir los tiempos de desarrollo de los vehículos.
  • Abaratar los coches eléctricos en un 40 % entre 2023 y 2028.

Este esfuerzo se inscribe dentro de la estrategia de Renault para mantener su rentabilidad frente a los coches térmicos e híbridos mientras expande su catálogo eléctrico, al mismo tiempo que defiende márgenes en un mercado cada vez más presionado por los fabricantes chinos.

Para reforzar su capacidad productiva, Renault apuesta por una hoja de ruta nutrida: tras un 2024 de récord —con 10 lanzamientos y dos actualizaciones—, el plan contempla siete modelos nuevos y dos renovaciones en 2025, y otras ocho novedades en 2026. Esta cadencia obliga a optimizar los procesos de ingeniería para no quedarse atrás frente a la velocidad y volumen que ya muestran las marcas chinas.

Baterías LFP como palanca de competitividad

El uso creciente de baterías LFP será clave para Renault: más baratas, sin materiales críticos, robustas y con buen desempeño en seguridad y durabilidad. Aunque no rivalizan en capacidad pura con las NMC, son perfectamente útiles en modelos donde no se requiere una autonomía extrema. Renault ha anunciado que la transición implicará también adoptar empaquetados tipo CTP (Cell-to-Pack) para mejorar eficiencia y reducir costes.

Se espera que, con esta estrategia, la compañía pueda ofrecer eléctricos de menor precio de acceso, acercándose al coste de los vehículos de combustión o híbridos equivalentes para alrededor de 2028.

Mensaje institucional y marca deportiva

Además del ajuste tecnológico y productivo, Renault reafirma su compromiso con la Fórmula 1 a través de Alpine, lo que subraya que no solo aspira a competir por precio, sino también a mantener una imagen aspiracional y de innovación. Provost considera que esa visibilidad deportiva sigue siendo útil como escaparate tecnológico.

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