Una de las principales fábricas de Volkswagen dejará de fabricar coches de combustión en menos de 2 años
La fábrica de Wolfsburgo dejará de producir coches de combustión en muy poco tiempo dando paso a una nueva era
La planta de Volkswagen en Wolfsburgo, cuna del legendario Beetle y del icónico Golf, se prepara para un cambio sin precedentes: hacia 2027 dejará de producir motores de combustión para enfocarse únicamente en vehículos eléctricos (EV).
Con una extensión que la sitúa como la fábrica de automóviles más grande de Europa y la segunda del mundo, Wolfsburgo no es solo el corazón productivo de Volkswagen, sino también un emblema de la excelencia industrial alemana. Sin embargo, incluso los gigantes deben adaptarse para sobrevivir al paso del tiempo y las nuevas tendencias.
El fin de una era térmica
Desde 2027, esta planta no montará más coches con motor de gasolina o diésel. Solo saldrán de sus líneas vehículos eléctricos, entre los que destacan la próxima versión del Golf EV, basada en la plataforma SSP, y un nuevo T‑Roc eléctrico. Esta transición tiene un fuerte impacto sobre la producción: según lo anunciado en diciembre de 2024, Volkswagen recortará cerca de 700 000 unidades anuales en capacidad y prescindirá de hasta 35 000 empleos en Alemania de aquí a 2030, aunque alrededor de 20 000 ya han aceptado salidas voluntarias.
Mientras se adapta a la nueva estrategia, la factoría podría acogerse temporalmente a una semana laboral de cuatro días a partir de 2027, si la demanda y los volúmenes lo aconsejan. Así lo indicó Daniela Cavallo, presidenta del comité de empresa: “no sería descabellado” este modelo temporal.
La caída en la producción mundial del Golf ha sido vertiginosa: de más de un millón de unidades en 2015, a algo más de 300 000 en 2024, con una previsión de solo 250 000 para este año. En Wolfsburgo, los modelos actualmente ensamblados —Golf, Touran, Tiguan, Tayron y SEAT Tarraco— perderán su lugar ante el avance de los automóviles eléctricos.
A partir de finales de 2026, todos los Golf con motor térmico se fabricarán en Puebla (México), donde se producen también el Jetta y el Taos, vehículos no destinados al mercado europeo. El futuro de modelos como el Touran, Tiguan o Tarraco aún no está definido públicamente. Sí se ha planteado la posibilidad de trasladar la producción del ID.3 y el Cupra Born desde Zwickau a Wolfsburgo, un cambio que sigue pendiente de negociación con los representantes sindicales.
Resumen de implicaciones
| Aspecto | Impacto |
|---|---|
| Producción | Wolfsburgo pasará de motores térmicos a EV desde 2027. |
| Empleo | Reducción de hasta 35.000 puestos en Alemania, con 20.000 voluntarios ya, y posible semana de 4 días. |
| Modelos trasladados | El Golf térmico se muda a Puebla; el Golf EV y T‑Roc EV llegan a Wolfsburgo. |
| Proyección | Riesgos vinculados a la demanda de EV en Europa y redefinición de futuros modelos térmicos/eléctricos. |
Esta transformación histórica convierte a Wolfsburgo en un laboratorio de futuro para la electromovilidad, pero también plantea una transición compleja: los sindicatos presionan para garantizar empleo y recursos, mientras Volkswagen apuesta por reubicar y reconvertir una de sus plantas más emblemáticas. El éxito dependerá de si los nuevos EV —especialmente el Golf eléctrico y el T‑Roc EV— logran consolidarse en ventas y reemplazar el volumen que la gasolina está perdiendo.