Huawei está detrás de una batería de sodio que se carga en 10 minutos
Esta evolución supondría un importante avance en la era eléctrica de los coches eléctricos
Hablar hoy de movilidad eléctrica es hablar, inevitablemente, de China. El país asiático se ha convertido en el auténtico motor de la transformación automotriz global, liderando tanto la producción como la innovación tecnológica. Muchas de las empresas que hoy protagonizan esta revolución surgieron de sectores completamente ajenos al automóvil, como es el caso de Huawei, una de las tecnológicas más influyentes del país. Aunque no fabrica coches directamente, Huawei ha encontrado en las alianzas con fabricantes locales la vía perfecta para introducirse en este mercado estratégico, impulsando nuevas propuestas que podrían redefinir el panorama del coche eléctrico.
Una de sus colaboraciones más fructíferas es con Aito, una marca que nace de su asociación con SERES, compañía que ya tiene presencia en Europa, concretamente en España, con modelos como el Seres 5. Este SUV, en realidad, guarda un parentesco muy estrecho con el Aito M5, un vehículo híbrido enchufable capaz de ofrecer más de 1.100 kilómetros de autonomía bajo el ciclo chino CLTC, una cifra que lo posiciona como uno de los modelos más competitivos de su categoría. Aito no se detiene ahí: su gama incluye también modelos como el M8 y el M9, cada vez más populares en China gracias al respaldo tecnológico de Huawei.
Ahora, la compañía se prepara para dar un nuevo salto con la llegada del Aito M6, un SUV que podría suponer un punto de inflexión en el desarrollo de las baterías para vehículos eléctricos. Según medios chinos, el nuevo modelo se comercializará en dos versiones: una totalmente eléctrica equipada con baterías Qilin de CATL, y otra con un sistema de propulsión híbrido de rango extendido (EREV), que será la que más expectativas está generando.
Lo realmente novedoso en este modelo es la introducción de una batería de sodio desarrollada por CATL, bautizada como Freevoy. Esta nueva batería promete cambiar por completo la experiencia de carga gracias a una impresionante capacidad de recuperación energética de hasta 12C. Para quien no esté familiarizado con el término, esta cifra hace referencia a la “tasa C”, un indicador técnico que expresa la velocidad a la que se puede cargar una batería en función de su capacidad. Así, una batería con una tasa de 12C puede recargarse a una velocidad equivalente a doce veces su capacidad por hora. Traducido a cifras más comprensibles: un paquete de 50 kWh podría admitir potencias de carga de hasta 600 kW, y uno de 100 kWh llegaría incluso a los 1.200 kW, lo que permitiría recuperar la carga completa en apenas diez minutos en condiciones ideales.
Además de la velocidad, estas nuevas baterías ofrecen ventajas clave como su comportamiento en condiciones climáticas extremas. La tecnología Freevoy, gracias a su sistema de separación termoeléctrica NP2.0, puede funcionar sin problemas desde los –40 °C hasta los 70 °C, una característica especialmente relevante para mercados con climas adversos. A esto se suma la promesa de una larga vida útil, ya que CATL asegura más de 10.000 ciclos de carga con una densidad energética que alcanza los 175 Wh/kg en su evolución más avanzada, conocida como Naxtra.
Por el momento, Aito no ha revelado detalles técnicos concretos sobre el M6, como la capacidad exacta de su batería o la autonomía estimada en su versión EREV. Tampoco hay información oficial sobre su precio ni sobre si se comercializará fuera de China. No obstante, todo apunta a que la presentación del modelo tendrá lugar antes de que termine el año. Si bien no hay planes confirmados para su llegada a Europa, la presencia de SERES en el continente podría facilitar una futura expansión, especialmente si el M6 cumple con las expectativas que ya está generando.
En definitiva, Huawei y CATL están a punto de introducir una tecnología de baterías que podría marcar un antes y un después en el desarrollo del coche eléctrico. Con cargas ultra rápidas, resistencia térmica y larga vida útil, el Aito M6 se perfila como un modelo adelantado a su tiempo. Aunque aún hay incógnitas por despejar, lo cierto es que China vuelve a situarse en la vanguardia de la innovación, reafirmando su papel como referencia indiscutible en la nueva era del automóvil.